Mas: “Lo que rompe la convivencia es no dejar votar”

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DEBATE SOBERANISTA

Artur Mas, este martes, en el Palau de la Generalitat./EFE/Toni Albir

07 de enero de 2014 (16:43 CET)

El President Artur Mas mantiene con convicción un principio que es difícil de rebatir si se dispone sólo de unos pocos minutos: el poder de la democracia. Si el “pueblo catalán” quiere votar, no puede haber nadie que lo impida. Y, por tanto, “lo que rompe la convivencia es no dejar votar”, ha asegurado Mas, en un mensaje muy claro dirigido al ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, quien estas Navidades afirmó que el proyecto soberanista del Govern de la Generalitat está rompiendo la convivencia de muchas familias catalanas.

Mas ha protagonizado una conferencia de prensa este martes en el Palau de la Generalitat para hacer un balance de 2013, y explicar los retos de 2014, que deberían culminar en la consulta soberanista fijada para el 9 de noviembre. La recuperación económica es uno de los ejes centrales del año, porque, además, según Artur Mas, se podrá crear empleo neto por primera vez en todos estos años de crisis. Mas también quiere seguir avanzando para lograr de la Generalitat “la administración del Estado más transparente”. Pero los esfuerzos del Govern se centrarán en la negociación con el Gobierno español para poder convocar el referéndum.

Las vías legales

No hay cambios, por tanto. Salvo algunas precisiones del President Mas. La consulta es “un compromiso, apoyado por el 70% de la ciudadanía catalana, que surgió de las elecciones del 25N de 2010”. Y Mas quiere celebrarla “con un marco legal”. ¿Pero cómo será ese marco, dado que el Gobierno español ha negado y sigue negando esa posibilidad? Mas ha admitido que no lo sabe, pero que será legal, pensando en una ley de consultas catalana, que está ahora en trámite parlamentario. Pero también pensando en que tiene tiempo para negociar con el presidente Mariano Rajoy una posible salida, que, en cualquier caso, deberá también ser sometida a referéndum en Catalunya. “Nuestra línea roja es la consulta, los catalanes deben poder decidir sobre su futuro”.

Por tanto, “democracia, votos”, frente a las leyes vigentes. Esa sigue siendo la posición del Govern de la Generalitat. Mas, incluso, niega la mayor, y considera que “hay vías legales de sobras” que permitirían la consulta”.

Las familias divididas por otras razones

Mas, siguiendo ese argumento, ha cargado contra Fernández Díaz, al asegurar que se mostró “muy sorprendido” por las palabas del ministro de Interior. “¿Cómo se pueden dividir las familias por pedir el derecho a poder votar?”, se ha preguntado. Y ha ido más allá, al interpretar que si las familias se han dividido, “serán porque ya lo estaban, y por otros motivos”. Mas ha insistido en que España debe dejar atrás sus “antiguos demonios”, y constatar que la situación no es ya la de la Guerra Civil. “Estamos en el siglo XXI, y lo que se pide es poder votar, sin prejuzgar el voto afirmativo o no” sobre la independencia de Catalunya”.

“Menos dramatismo”, ha pedido Mas, que se ha referido a su carta enviada a los principales mandatarios internacionales. “Ya sabíamos que no responderían de forma inmediata, porque lo que queremos es informar, que sepan lo que está sucediendo en Catalunya, lo que se ha pedido al Gobierno español, y que queremos una consulta legal”, ha afirmado.

Las cosas están bastante claras. Mas se ha mostrado dispuesto a dialogar “de forma discreta” con el presidente Rajoy, y mantendrá esa disposición en los próximos meses. que están marcados por una gran tensión política.

Mas se toma tiempo para incorporar a ERC al Govern


En el terreno interno, en cambio, la situación es más confusa. Aunque los dirigentes de Convergència llevan meses pidiendo a Esquerra Republicana que se decida ya a entrar en el Govern, después, además, de haber pactado la pregunta y la fecha de la consulta, el President Mas ha afirmado este martes que no tiene prisa y que esperará un tiempo. Mas no ve la necesidad imperiosa de que Esquerra entre en el Govern, porque tiene “estabilidad parlamentaria suficiente”.

Sin embargo, son los republicanos los que no quieren, por ahora, desgastarse con su presencia en el Ejecutivo catalán, y siguen actuando como socios de CiU y como líderes de la oposición.
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