El ex presidente de la Generalitat, Artur Mas, saluda al exconsejero de justicia, Germà Gordó, durante un reciente acto del Pdecat en Barcelona. EFE/Marta Pérez

Mas pacta con el Pdecat que Gordó se quede el escaño y salve al partido

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Mas acuerda con la aquiescencia de Gordó que mantenga el acta de diputado, como no adscrito, y el Pdecat pueda decir que suelta lastre

Manel Manchón

Economía Digital

El ex presidente de la Generalitat, Artur Mas, saluda al exconsejero de justicia, Germà Gordó, durante un reciente acto del Pdecat en Barcelona. EFE/Marta Pérez

Barcelona, 03 de junio de 2017 (18:12 CET)

Reunión de urgencia. La nueva dirección del Pdecat, que lidera Marta Pascal, quiere pasar página. Tras la decisión del TSJC de imputar a Germà Gordó por el caso del 3%, Pascal quiere que dimita como diputado. Y altos cargos del partido y del Govern convocan una cumbre. Es el viernes por la tarde, en un hotel cercano a la sede del Pdecat, que está situada en la calle Provença junto a Passeig Sant Joan. ¿Conclusión? Se acuerda, con la voz cantante de Artur Mas, que Gordó mantenga el escaño como diputado no adscrito en el Parlament, para no perjudicar al Pdecat, pero tampoco a Gordó, que mantendrá su condición de aforado.

Mas se interesa por la cuestión. Toda la reunión gira sobre un único objetivo y es tratar de que Gordó pueda resolver el caso del 3% desde su condición de aforado, sin perjudicar al partido, según diversas fuentes. Si Gordó es acusado es por la presunta financiación ilegal de Convergència, ahora Pdecat, y, por tanto, afecta a todo el partido. Se resuelve que lo mejor es hacer ver que el partido quiere pasar página, que lo realmente importante es salvar los muebles como sea. Para ello Gordó debe asumir su supuesta culpabilidad, como una cuestión personal, dejando al partido en una situación adanista, como si acaba de nacer, precisando, por tanto, romper con el pasado.

El Pdecat lanza una cortina de humo sobre Gordó, para permitirle mantener el escaño

Pascal cree en la idea de romper ya con ese pasado, pero es consciente de todas las consecuencias. Pide a Gordó que dimita, pero se acuerda esa solución salomónica, que Mas avala.

Se trata, por tanto, de una cortina de humo. Pascal ha recibido este sábado el aval de Mercè Conesa, presidenta del consejo nacional del Pdecat, y una de las dirigentes con más ascendente en el partido. Conesa reclama que el Pdecat “debe volar libre de los procesos que afectan a la antigua Convergència”. Lo ha hecho a través de su cuenta de twitter.

Y ciertamente eso es lo que se ha acordado. Pero ‘sin hacernos daño’, porque a Gordó, exgerente de CDC y mano derecha de Mas en las finanzas del partido, no se le puede dejar en la estacada.

Gordó acepta el trato con el Pdecat y será diputado no adscrito, y podrá mantenerse como aforado

Gordó acepta el trato, y mueve con su corriente interna, Nova Convergència, la idea de que se puede quedar como diputado en el Parlament, como diputado no adscrito, fuera e la disciplina del Pdecat.

En los próximos días se concretará la fórmula, pero, por ahora, es la solución adoptada, en un momento de gran convulsión interna en el seno del Pdecat, con Mas todavía vivo políticamente, aunque se pueda tratar de sus últimos intentos, a la espera de la sentencia del caso del Palau de la Música, que puede ser letal para sus intereses.

 

 

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