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Arteche, ITP Aero y Biolan ven la sostenibilidad como cultura y modelo de negocio de la empresa
El editor de Economía Digital, Juan García, defiende en la presentación del Atlas de la Empresa Comprometida de Euskadi que sostenibilidad y competitividad son complementarias, y que corresponde a los dirigentes políticos "acertar con los ritmos de ese binomio"
Hace algo menos de un año, el director de Sostenibilidad de Profand, uno de los grandes proveedores de Mercadona, decía en una presentación en Santiago que su área de especialización no servía necesariamente para vender más, pero que era consustancial al propio negocio, formaba parte de su más profunda estructura. Esa defensa que hacía Antonio Álvarez de la sostenibilidad como elemento estructural de la actividad de la empresa, estuvo presente también en la presentación de la tercera edición del Atlas de la Empresa Comprometida de Euskadi, que se celebró este miércoles en la BBK Kuna de Bilbao.
En un momento geopolítico agitado, con los ritmos de la descarbonización puestos en revisión, la jornada permitió comprobar que buena parte de las empresas vascas han integrado la sostenibilidad en su modelo de gestión. Y lo han hecho de una manera transversal, en el conjunto de las áreas de actividad, y estableciendo elementos como el ahorro energético, el impacto positivo en el territorio o el cuidado del medio ambiente como factores necesarios de eficiencia y cultura empresarial.
Belén González, associate director of sustainability en ITP Aero, lo dejó claro al señalar que, tras cuatro años de implantación de los criterios ESG en su compañía, la sostenibilidad es un factor que condiciona tanto a los objetivos como los bonus que paga el grupo. Y como parte de la estructura y de la cultura de la empresa genera dinámicas propias. «Este año se han generado redes de empleados dentro de la línea de inclusión, lo que muestra que están surgiendo iniciativas que van de abajo a arriba», dijo la directiva.
González participó en una mesa de diálogo sobre los principales retos de sostenibilidad que afrontan las empresas vascas junto a Cristina Ordoñez Jara, chief sustainabillity officer en Grupo Arteche; y Susana Hormilla Martínez, innovation & corporate strategy manager en Biolan. El debate formó parte del acto de presentación del Atlas que impulsan desde hace tres años Economía Digital y Sofiver y que pretende medir con parámetros objetivos la contribución del tejido empresarial vasco a la generación de riqueza sostenible, en base a los criterios ESG.
Los otros retos de la sostenibilidad
Cristina Ordoñez (Grupo Arteche) puso en valor el avance de su empresa en materia de igualdad, pasando de un 25% a un 33% de mujeres en puestos de responsabilidad, y reivindicó la necesidad de que los compromisos de descarbonización se extiendan en toda la cadena de valor para que realmente sean útiles. Identificó como principal reto de la compañía la «gestión del dato», la información sobre los resultados que se van obteniendo con la aplicación de políticas de sostenibilidad. Coincidió en este aspecto con Belén González (ITP Aero), quien también reconoció que están enfrascados en esa misma tarea. «Estamos ahora mismo ordenando, analizando dónde está la información, quién la tiene y qué falta», aseguró. En el caso de ITP Aero, además, deben acompasar su proceso de crecimiento con la preservación de la competitividad y la sostenibilidad, ya que han integrado empresas con estándares diferentes a los suyos, según explicó González.
Susana Hormilla (Biolan) señaló que están destinando esfuerzos a establecer un orden adecuado de prioridades en sostenibilidad que sirva para ejecutar las políticas de manera más eficiente. «Trabajamos para que esté en la cultura organizacional, mediante una comunicación continua que hace que se vean todas las medidas que se implantan en medioambiente y en el área social. También hacemos jornadas de sensibilización y tratamos de trasladar cómo puede afectar esa sostenibilidad en los mercados donde operamos», dijo la directiva, vinculando el trabajo en sostenibilidad a la propia cultura de la empresa. La startup nacida en el ecosistema de innovación vasco tiene entre prioridades poner en valor las medidas de sostenibilidad para que sirvan «como ventaja competitiva».
Sostenibilidad y competitividad
El acoplamiento entre sostenibilidad y competitividad es un debate recurrente en el ámbito empresarial y político, generalmente presentado como un puzle a encajar para que las dos piezas salgan reforzadas y ninguna se caiga. En la presentación del Atlas de la Empresa Comprometida de Euskadi estuvo presente desde el principio. Juan García, editor de Economía Digital, hizo alusión a ese debate: «Aparecen últimamente discursos en los que se viene a afirmar que la sostenibilidad es una traba en la lucha por una mayor competitividad, que es uno de los retos innegociables que la Unión Europea tiene sobre la mesa», dijo, para resolver con premuera el dilema. «Si alguno de ustedes ha estado en alguna presentación anterior, sabrá que no entendemos la sostenibilidad como una antítesis de la sostenibilidad, sino al contrario: los objetivos que marcan las rutas para una mayor sostenibilidad de nuestra economía y nuestra sociedad nos hacen a la vez más competitivos, nos proporcionan un desarrollo más estable y un aprovechamiento más eficaz de los recursos».

Juan García, editor de Economía Digital, interviene durante la presentación de la tercera edición del Atlas de la Empresa Comprometida de Euskadi
Así pues, no hay contradicción, sino catarsis. O mejor dicho, «complementariedad», en palabras de Juan García. «Acertar con los ritmos de ese binomio es ya tarea de los dirigentes políticos y las instituciones de gobierno de las que nos hemos dotado», matizó el editor de Economía Digital.
