Mas rompe con Unió y abre la candidatura de Duran

stop

FIN DE CIU

Artur Mas, en el Parlament de Catalunya

Barcelona, 18 de junio de 2015 (23:00 CET)

"Ahora sí, no se entendería que Unió no presentara una candidatura a las elecciones". Los dirigentes del partido que sigue dirigiendo Josep Antoni Duran Lleida constatan que se ha producido un cambio cualitativo que les permite ahora probar suerte para el 27S.

"Ha sido Convergència la que ha dejado claro que el proyecto de CiU está acabado", asegura un dirigente fiel a Duran que insiste en la voluntad de Unió de trabajar "para rehacer el centro político catalanista" a partir del 28 de septiembre, cuando se comprueben las dificultades para constituir un gobierno al frente de la Generalitat.

Porque Duran Lleida quería otra cosa. Su intención era hacer ver al President Artur Mas que la convocatoria de las elecciones para el 27 de septiembre puede acabar en una enorme fragmentación política, y que lo que está detrás es un frente de izquierdas, en el que participe Esquerra Republicana, que lo deje en la estacada. Para ello, buscó la salida de los tres consellers democristianos del Govern.


Mas: "hay que tomar decisiones"

Pero lo que se ha encontrado es un 'no' contundente de Mas, que quiere seguir su camino y cumplir su compromiso con la intención de que los independentistas se cuenten el 27S.

Artur Mas lo manifestó este jueves en el Parlament, al responder, en la sesión de control, que la discrepancia con Unió "es de fondo", y que "cuando se llega a este punto hay que tomar decisiones". En varias sedes de poder convergente, una de ellas en la Diputación de Barcelona, se cantaron ¡hurras! Cuando el coordinador general de CDC, Josep Rull, dio por "acabado" el proyecto político de CiU en una comparecencia pública.

Aunque en la dirección de CDC, y en el Govern, --algunos consellers no lo ven nada claro-- la estrategia de Mas se sigue discutiendo, la cúpula convergente y una buena parte de los cuadros y militantes del partido aplaudieron a Rull.


Liberación en CDC

La sensación es de "liberación", de "clarificación" y de optimismo, porque ahora se sabrá con claridad "dónde está cada uno", según un dirigente del partido. El 27S todos los electores catalanes podrán votar, y se comprobará el nuevo equilibrio de fuerzas, y si los partidos netamente soberanistas, entre ellos CDC, tienen mayoría absoluta.

No hay vuelta atrás, salvo si se produce una posibilidad: que Mariano Rajoy adelante las elecciones generales y las haga coincidir con las catalanas, algo que no parece probable, pero que no se puede descartar hasta el final.

Mas, por tanto, seguirá adelante y este sábado iniciará una campaña electoral con la elaboración de una lista sin las siglas de los dos partidos, y con el ánimo de incluir a personalidades de la sociedad civil. Para Convergència, aunque pueda suponer un suicidio, la ruptura "amistosa" --en palabras de Mas-- con Unió supone dos cosas: clarificar el mensaje y eliminar las siglas, contaminadas por la corrupción, casi un año después de la confesión de Jordi Pujol.

Contribuir a rehacer el centro político

Y desde Unió, se espera contribuir a la reconstrucción de un mapa político que podría ser cosa definitivamente del pasado. "Duran está muy motivado", aseguran fuentes de Unió, que podría presentar su candidatura en las próximas semanas. 

El President Mas se limitará a sustituir a los consellers dimitidos este lunes. "No afectará para nada, porque en pocos días se producirá la sustitución de la vicepresidenta y los consellers que dejan el Govern, será una sustitución rápida, y seguiremos el calendario y la hoja de ruta que tenemos previstos", afirmó en el Parlament.

Este mismo viernes los diputados y senadores de CiU en Madrid intentarán resolver la nueva situación. En Convergència tienen claro que Duran no podrá seguir como presidente del grupo en el Congreso.

 ¿Llega la hora de Duran, años y años aplazada? Sus máximos colaboradores afirman que sí.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad