Mas y Duran buscan ya el acomodo de Esquerra en el Govern

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ESTRATEGIA NACIONALISTA

Artur Mas y Oriol Junqueras, en una imagen de archivo en el Parlament./EFE/Toni Albir

10 de octubre de 2013 (02:00 CET)

El camino se estrecha. Sin alternativas, y sin la capacidad de decidir un paso atrás, el President Artur Mas quiere ir acelerando los trámites. Y desea que Esquerra Republicana entre en el Govern cuanto antes. En esa misma tesitura está también Josep Antoni Duran Lleida, que insiste en que los republicanos no pueden jugar con dos cartas al mismo: gobierno y oposición.

Curiosamente ese deseo, que se traduce en la búsqueda ya inmediata del acomodo de Esquerra en el Ejecutivo catalán, ha coincidido con la votación en el Parlament de una iniciativa parlamentaria de Ciutadans y de ICV para anular o dejar sin efecto la figura de jefe de la oposición que recae en Oriol Junqueras, el presidente de ERC.

Junqueras ha accedido, al entender que CiU ha mostrado su determinación para convocar la consulta soberanista en 2014. Pero supedita la entrada en el Govern a que se acuerde, definitivamente, la fecha y la pregunta. El compromiso está claro, pero, como ocurre en cualquier contrato, las dos partes quieren el hecho tangible.

Sin presencia en grandes áreas de gestión

La otra cuestión que quedaba en el aire, los presupuestos de 2014, “no serán un obstáculo”, como apunta un dirigente de la federación nacionalista. CiU quiere a Esquerra, y los republicanos entienden que no pueden demorar más su presencia en el Ejecutivo, ni tampoco pueden no votar los presupuestos.

La cuestión es quién entrará a formar parte del Govern, porque el partido republicano, --y dirigentes consultados, tanto de Convergència, como de Unió entienden la decisión--, no quiere encargarse de grandes áreas de gestión.

Se trata de un acuerdo político, de un acuerdo de gran trascendencia, para ofrecer al conjunto de la sociedad catalana que el compromiso para celebrar un referéndum de autodeterminación es absoluto.

Pero en ese caso, Junqueras, ahora sí, abandonaría ese cargo institucional –renunció desde el inicio a los privilegios económicos y materiales que comporta—de jefe de la oposición. El mismo cargo que quedó blindado este miércoles en el Parlament con los votos de CiU y ERC.

Fusión nacionalista

La dirección de Convergència, sin embargo, es la más interesada en esa especie de “fusión nacionalista”. Quiere que Esquerra entre en el Govern en cuanto estén aprobados los presupuestos de 2014, que son esenciales para poder, si es necesario, seguir hasta bien avanzado el 2015, porque se podrían prorrogar.

Y llegar unidos a las europeas de mayo de 2014, con la intención de lograr una gran plataforma independentista colocando al frente a un independiente. Esquerra tampoco se niega a ello, y sólo se podría frustrar la operación si los republicanos se empeñasen, --el rechazo sería total por parte de Unió—en ir también del brazo de Sortu, la izquierda abertzale.

Esa operación es para CiU de vital importancia, porque evitaría que se reflejara ya lo que las encuestas indican: que Esquerra está por encima de CiU. Y, aunque oficialmente se diga –como hace el secretario general de CDC, Josep Rull—que lo importante es el proyecto independentista y no los instrumentos, los partidos políticos, lo cierto es que la federación nacionalista sigue sin concebir que, en menos de un año, los republicanos hayan avanzado hasta ese punto.

Dos consellerias

Pero hay que seguir el guión, con todos los pasos previstos. Y el primero es que Esquerra entre en el Gobierno, con dos consellerias, o tal vez tres. Para Duran es evidente que Esquerra deberá asumir la erosión política que ello implica, aunque no asuma grandes responsabilidades.

¿Pero, qué indica toda esta operación? Un dirigente del PSC lo tiene muy claro. “La propuesta que se enviará al Congreso, para que en menos de tres meses se pronuncie sobre el derecho a decidir es la prueba del algodón para poder seguir con el proyecto previamente decidido: seguir adelante hasta las elecciones plebiscitarias”.

Es decir, con la convicción de que no habrá consulta, todos juntos, primero en el Govern, y después en las europeas, para ensayar la fuerza de cada polo político –a favor del derecho a de autodeterminación o no—y encarar ya las elecciones anticipadas a mediados de 2015.

¿Y las exigencias de Esquerra para fijar la fecha y la pregunta antes de que acabe 2013? Un persona del entorno del President Mas asegura que es lo que hay que hacer, agotar todos los pasos.

Y en eso está Mas, Duran y Junqueras. Por ahora, ya son tres.
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