Oriol Junqueras y Joan Herrera se unen para frenar la estrategia “personal” del President

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PROCESO SOBERANISTA

Junqueras, Mas y Herrera, en una imagen de archivo./EFE/Toni Albir

20 de octubre de 2014 (17:25 CET)

Las apelaciones a la unidad comienzan a caer en saco roto. Tras la petición de unidad del movimiento independentista, expresada en el acto de este sábado, por parte de la ANC y de Òmnium Cultural, Esquerra Republicana e ICV-EUiA han decidido unir sus esfuerzos ante la sospecha de que lo único que busca CiU con la pseudoconsulta del 9N y de unas elecciones de carácter plebiscitario es la propia salvación “personal” del President Artur Mas.

Como ha ocurrido en otras ocasiones durante el proceso soberanista, ha sido el conseller de Presidència, Francesc Homs, quien se ha adelantado a los acontecimientos y ha anunciado un “acuerdo técnico”, a partir de las condiciones que había ofrecido la CUP, con los partidos pro consulta. La idea es multiplicar las meses electorales, ofrecer una mayor cobertura en todo el territorio, y asegurar la participación de los ciudadanos.

Elecciones plebiscitarias

Para el President Mas es vital que Esquerra se implique de lleno en esa pseudoconsulta para que tenga un gran éxito, y, tras el 9N valorar cuándo y cómo convoca las elecciones al Parlament con carácter plebiscitario.

Sin embargo, el efecto conseguido ha sido el contrario. Las direcciones de ERC y de ICV-EUiA se han reunido, en un almuerzo conjunto, para establecer una estrategia conjunta. Las dos formaciones políticas se han distanciado de forma notable de la propia consulta, aunque el propio Oriol Junqueras se inscribiera desde el primer momento como uno de los voluntarios para formar parte de las mesas electorales.

Tanto Junqueras como Joan Herrera, el líder de ICV, consideran que Mas quiere conseguir una lista conjunta soberanista de cara a las elecciones para su propia salvación personal y la de su partido, Convergència, que no resistiría en estos momentos unos comicios en solitario.

Mas, ¿solo?

La CUP, que ha buscado en los últimos días conciliar posiciones, ha sido informada de todas las cuestiones abordadas en la reunión entre ERC e ICV, pero sus representantes no han asistido.

Las estrategias de cada partido son ya diferentes. Los ecosocialistas proponen una gran movilización el 9N con el objeto de denunciar que el Gobierno español no permite una consulta “democrática” en Cataluña, pero no se prestan a votar en la pseudoconsulta organizada.

El peligro ahora es que Mas se quede solo defendiendo esa consulta, pese a contar con el apoyo de la ANC y de Òmnium Cultural.
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