Torra, Puigdemont y Comín atienden a los medios, hace dos lunes en Waterloo (Bélgica). EFE

Puigdemont deja en manos de otro huido su gobierno paralelo

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Quim Torra presentará el día 30 de octubre en el Palau de la Generalitat el ente parainstitucional destinado a difundir internacionalmente el 'procés'

Barcelona, 22 de octubre de 2018 (16:41 CET)

El exconseller Toni Comín será el responsable del llamado consejo por la república, el organismo concebido para difundir la causa independentista a nivel internacional, que se presentará formalmente el próximo día 30 de octubre. Así lo ha anunciado el expresidente catalán, Carles Puigdemont, tras una reunión de trabajo celebrada en Waterloo con su sucesor al frente de la Generalitat, Quim Torra, y representantes de los partidos y entidades independentistas.

De este modo, a Comín también se le asigna una función. Aunque, a diferencia de los que ya ostentan los otros dos exconsellers instalados en Bélgica junto a Puigdemont, Meritxell Serret y Lluís Puig, su cargo no será institucional, porque, tal y como estaba previsto —y según precisan fuentes del gobierno catalán— el consejo no será un ente público.

Sin embargo, la presentación del mismo se llevará a cabo en el Palau de la Generalitat. A Serret la nombró el gobierno de Torra delegada de la Generalitat en Bruselas, y a Puig, director internacional de proyectos culturales.

Claro que, a diferencia de Serret y Puig, Comín ocupa un escaño en el Parlament —y, de momento, no está suspendido, como es el caso del propio Puigdemont—, así que sigue cobrando su sueldo como diputado.

El Consejo, con retraso y sin la CUP

La intención de Torra era crear el consejo a principios de legislatura, pero la detención de Puigdemont en Alemania supuso un primer freno.

Una vez que la justicia alemana rechazó extraditar al expresident por rebelión, el Tribunal Supremo renunció a reclamar su entrega solo por malversación y, en consecuencia, Puigdemont pudo volver a Bélgica.

La idea era presentar el consejo en septiembre. Pero las diferencias internas que sacuden al independentismo también se han traducido en retrasos en el calendario del despliegue de la estructura parainstitucional pactada en el acuerdo de gobierno entre Junts per Catalunya (JpC) y ERC, y que el president anunció ya en su discurso de investidura.

Lo que sigue sin estar claro es en qué consistirán sus actividades. Este mismo lunes, la portavoz de ERC, Marta Vilalta, insistía en que el consejo no puede ser solo "simbólico", sino que tiene que ser una "herramienta clave" para "avanzar hacia la república". Pero la CUP se desmarcó incluso antes de la reunión de este lunes, a la que rechazó asistir precisamente por considerar que la creación del nuevo organismo no deja de ser eso, un gesto simbólico más.

La creación del consejo se quiere hacer coincidir con la creación del llamado Foro Cívico Constituyente y con la Crida de Puigdemont

Ahora, la creación del consejo se quiere hacer coincidir con la creación del un grupo de trabajo que el gobierno catalán tiene previsto presentar este martes; que, según avanzó el diario Ara, presidirá el cantautor y ex diputado de Junts pel Sí Lluís Llach y que tiene como encargo impulsar la creación del llamado foro cívico constituyente, que se supone que trabajará en el borrador de una eventual constitución catalana.

Sin noticias de la asamblea de electos

De lo que de momento no se ha vuelto a tener noticia es de la asamblea de electos que también tenía que trabajar de forma parainstitucional por la creación de la república catalana y ante la cual, según el acuerdo de investidura entre JpC y Esquerra, tendría que responder el consejo que se presentará la semana que viene.

La secuencia de anuncios alrededor del primer aniversario de la declaración de independencia del Parlament —y de la consiguiente e inmediata aplicación del artículo 155— del 27 de octubre se completa con la convención en la que, el mismo sábado 27, se presentarán las ponencias política y organizativa de la Crida Nacional per la República.

La Crida es la nueva formación política bajo la que Puigdemont, que la impulsa de la mano de Torra y el expresidente de la ANC Jordi Sànchez, pretende aglutinar al grueso del independentismo, y que también está teniendo más problemas de los previstos para arrancar.

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