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Puigdemont mantiene su capacidad mediática desde Bruselas, mientras Junqueras pide salir de prisión para protagonizar la campaña electoral, sin listas unitarias

Manel Manchón

Economía Digital

Carles Puigdemont quiere hacer campaña desde Bruselas y tiene descolocado a Junqueras, aunque también su propio partido, el Pdecat. Foto: EFE/HW

Barcelona, 07 de noviembre de 2017 (04:55 CET)

Los movimientos de Carles Puigdemont desconciertan a todo el movimiento soberanista, pero especialmente a Oriol Junqueras, que está en prisión y que encara una campaña electoral en la que Esquerra Republicana parte como gran favorita para ganar las elecciones. Puigdemont sigue en Bruselas, se ha acogido a la justicia belga, y deberá comparecer el día 17 ante la Cámara del Consejo de Bruselas. Hasta que la justicia belga no decida su extradición a España, podrían pasar más de 60 días, con lo que se asegura el protagonismo en la campaña con libertad de movimientos, aunque sea desde Bélgica, donde puede protagonizar actos para el 21D.

Junqueras ha pedido a la Audiencia Nacional, precisamente, junto al resto de consejeros de ERC que están ingresados en prisión, que le deje en libertad provisional para concurrir a las elecciones. En el recurso al auto de la juez Carmen Lamela, todos los consejeros de ERC –Junqueras, Raül Romeva, Carles Mundó y Dolors Bassa—aseguran que seguir en prisión “lesiona irremediablemente su derecho a la participación política”, y, por tanto, a su juicio, el derecho de los votantes a poderlos escoger.

Puigdemont, ¿querrá ser el candidato sólo del Pdecat?

La cuestión central, sin embargo, es saber de qué candidatura será Puigdemont candidato. Para su propia situación personal, puede ser vital ser elegido diputado, que le garantizaría la condición de aforado. Pero lo que cuenta, porque fue la condición del propio Puigdemont, es la capacidad del soberanismo de constituir una candidatura unitaria. El plazo para registrar las coaliciones electorales finaliza este martes. Y todas las fuerzas políticas implicadas han hecho todo lo posible para no concurrir juntas, aunque digan lo contrario en público.

Esquerra ha decidido presentar una candidatura propia, y por ello Junqueras desea salir de prisión, para potenciar su lista electoral. Si Junqueras no logra esa libertad provisional, será la secretaria general del partido, Marta Rovira, la dirigente de los republicanos. La voluntad de ERC es jugar cuanto antes otro partido, buscar acuerdos tras el 21-D y tratar de gobernar, según fuentes de Esquerra. Y para ello lo mejor es no atarse a bloques cerrados, como podría ocurrir con una lista unitaria del soberanismo.

Esquerra quiere cuanto antes empezar un nuevo partido tras el 21-D y gobernar

También ese es el deseo del Pdecat, y de su coordinadora general, Marta Rovira, aunque el discurso oficial sea el de buscar esa lista unitaria. El problema para el Pdecat ahora es que, si no se alcanza esa candidatura de todo el soberanismo, ¿mantendrá a Puigdemont de candidato? No le queda otra, porque con Santi Vila sin ninguna opción, con Josep Rull en prisión, no tiene otros dirigentes con una buena proyección pública. ¿Querrá Puigdemont encabezar sólo la lista del Pdecat, con pocas posibilidades de ganar a ERC?

Todo eso es lo que está en juego. Puigdemont y el Pdecat parten con ventaja, porque el expresidente seguirá en Bruselas, con una gran capacidad mediática –este mismo lunes publicó un artículo cuestionando la democracia española en The Guardian—y Junqueras ha empezado a inquietarse.

El Pdecat y ERC han mantenido una lucha por el poder en los últimos años, y, tras el final del proceso soberanista, llega la hora de la verdad para gobernar la Generalitat. Lo que quedará, sin embargo, es la situación judicial, con exconsejeros de los dos partidos en prisión, pendientes todos de que, si se normaliza la situación tras el 21-D, se pueda llegar a acuerdos –aunque no sean inmediatos—para sacar a todos los políticos soberanistas de las cárceles.

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