La organización independentista Crida Nacional per la República celebra su convención fundacional con la presentación de las ponencias organizativa y política y las intervenciones de los tres promotores del proyecto. En la foto, el expresidente de la Gene
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La convención fundacional de la Crida Nacional per la República promete desobediencia y unilateralidad

Marcos Pardeiro

Economía Digital

La organización independentista Crida Nacional per la República celebra su convención fundacional con la presentación de las ponencias organizativa y política y las intervenciones de los tres promotores del proyecto. En la foto, el expresidente de la Gene

Barcelona, 27 de octubre de 2018 (21:07 CET)

La Crida Nacional por la República, el proyecto político a medida de Carles Puigdemont, ya está en marcha. Este sábado ha celebrado su puesta de largo en una convención multitudinaria en Manresa (Barcelona), donde se han expuesto sus principios.

Puigdemont no defraudó a sus seguidores más radicales, puesto que los encargados de anunciar el ideario de la nueva formación aclararon que la Crida tendrá como instrumentos la desobediencia y la vía unilateral para lograr la independencia de Cataluña.

El ex delegado de la Generalitat en Madrid Ferran Mascarell y la portavoz de la Generalitat, Elsa Artadi, fueron los encargados de explicar los principios que inspirarán a la Crida en su camino hacia la república catalana.

"Seguro que habrá momentos de desobediencia. Será una desobediencia pacífica, persistente y programada", prometió Mascarell. Artadi remató: "Los caminos de desobediencia pacífica actuarán como aceleradores para nuestro conflicto".

Dicho esto, el propio Mascarell se encargó de sugerir que la vía unilateral será un instrumento político de la Crida. Lo hizo a su manera, asegurando que será prioritaria la negociación con el Estado para lograr la república catalana. "Pero no será ésta la única vía", dijo.

Puigdemont: presidente impulsor

Mientras que Mascarell y Artadi asumieron el papel de enunciar el ideario de la Crida, otros dos de los dirigentes de confianza de Puigdemont, Gemma Geis y Toni Morral, se encargaron de esbozar el esquema de la organización.

No hubo grandes sorpresas, puesto que la Crida reserva a Puigdemont el papel de "presidente impulsor". Los otros dos rostros más reconocibles del nuevo partido serán el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el presidente de Junts per Catalunya, el encarcelado Jordi Sànchez.

La Crida no logró atraer hasta Manresa a Artur Mas ni a buena parte de los dirigentes del Pdecat. Se conformó con dar lustre a los 9.000 fundadores que tiene ahora la Crida y en exhibir el apoyo de los exconsellers encarcelados (Jordi Turull, Joaquim Forn) a través de sus hijos.

La formación de Puigdemont se emplaza a un congreso el próximo 19 de enero. Para entonces, podrá visualizarse con mayor claridad hasta dónde llega la fractura de la Crida con el Pdecat.

La vídeointervención del líder huido

Puigdemont, claro, se reservó la clausura del acto a través de una vídeointervención desde Waterloo. En su discurso defendió que la Crida representa una "política cuántica" porque tiene "la energía necesaria" para provocar una reacción en "una masa crítica suficiente" que desencadene la república catalana. 

El líder huido llamó a la movilización política, una vez más. "A todo el pueblo de Cataluña, viva Cataluña libre, viva la república catalana", zanjó.

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