Quim Torra, Oriol Junqueras y Roger Torrent tras la comparecencia de los políticos catalanes presos en la comisión de investigación del 155 en el Parlament, el 28 de enero de 2020. Foto: EFE/AG

Quim Torra dejará salir a los presos del 1-O todos los días

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La Generalitat revisará la clasificación de Oriol Junqueras y los demás presos del 'procés', y les concederá el tercer grado

Alessandro Solís

Economía Digital

Quim Torra, Oriol Junqueras y Roger Torrent tras la comparecencia de los políticos catalanes presos en la comisión de investigación del 155 en el Parlament, el 28 de enero de 2020. Foto: EFE/AG

Barcelona, 30 de junio de 2020 (19:23 CET)

El próximo jueves 9 de julio vence el plazo de seis meses para revisar el grado penitenciario de los presos del procés, que actualmente están clasificados en el segundo grado. Antes de esa fecha, la Generalitat avalará que se conceda a Oriol Junqueras y los otros ocho líderes independentistas condenados por sedición el tercer grado, el de la semilibertad, que entre otros beneficios les permitirá salir todos los días de la cárcel y disfrutar de 48 días de permiso al año.

Los presos del 1-O, también condenados por malversación, ya gozan de un tercer grado encubierto, gracias a la aplicación del artículo 100.2 del reglamento penitenciario. Este mecanismo que usa el departamento de Justicia del Govern cuenta con el visto bueno de los juzgados de vigilancia penitenciaria catalanes y convierte en papel mojado los recursos de la fiscalía contra los permisos por los que los independentistas salen frecuentemente de la cárcel.

En su sentencia de octubre de 2019, el Tribunal Supremo únicamente se reservó el derecho de revocar el tercer grado de los internos, pero no el segundo ni los permisos que se les concedan bajo esa clasificación. Esto supone que, cuando el Govern de Quim Torra tome la decisión de avalar el tercer grado, y ante un inminente recurso de la fiscalía, el alto tribunal podrá tomar cartas en el asunto y afrontar una más que previsible campaña de descrédito del separatismo.

Semilibertad

Con la excepción del estado de alarma, desde principios de 2020 Oriol Junqueras, Dolors Bassa, Jordi Cuixart, Carme Forcadell, Joaquim Forn, Raül Romeva, Josep Rull, Jordi Sànchez y Jordi Turull exprimen un régimen flexible de cumplimiento de pena por el que pueden salir de la cárcel para trabajar o hacer voluntariado y regresar a dormir. Durante el confinamiento por el coronavirus, Torra tuvo la intención incluso de enviarlos a casa, pero fracasó en el intento.

El tercer grado cambia radicalmente la cotidianeidad de los presos. Por ejemplo, ya no estarán obligados a estar en prisión los fines de semana, e incluso es posible que ni siquiera tengan que ir a dormir a la cárcel, puesto que se abre la opción de que lo hagan en pisos de la Generalitat o en centros abiertos, informa El País. El diario también ha adelantado que todo apunta a que la decisión de conceder el tercer grado a los responsables del 1-O está más que tomada.

El plazo para revisar la clasificación de los presos del procés se agota precisamente seis meses después de la Generalitat ratificase el segundo grado, el pasado 9 de enero. Los primeros en beneficiarse en aquel entonces fueron los Jordis (los activistas Sànchez y Cuixart), que también fueron los primeros en ingresar en prisión en el otoño de 2017 y los que cumplen penas de cárcel más bajas, por lo que de igual manera serán los primeros en disfrutar del tercer grado.

Mientras relaja las penas de los líderes independentistas, el Govern de Torra también pide la amnistía. La consellera de Justicia, Ester Capella, así lo ha dicho en repetidas ocasiones, incluso hace un par de semanas, cuando dijo que la amnistía "lo soluciona todo" y que todo lo demás "son pequeños parches". La amnistía, junto con la autodeterminación, son las principales reivindicaciones de la Generalitat en sus negociaciones con el Gobierno central.

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