El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y su vicepresidente, Pere Aragonès. Foto: Efe

Quim Torra idea cómo estirar la legislatura a pesar del cisma con ERC

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Quim Torra buscará “una respuesta unitaria” del independentismo a las sentencias del 1-O. Y esa respuesta “no son unas elecciones”. Irá a por otro pacto

Barcelona, 14 de julio de 2019 (12:00 CET)

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha señalado este domingo que no tiene "ninguna intención de convocar elecciones cuando lleguen las sentencias del juicio al 1-O". Apuesta por una "respuesta unitaria y colectiva", que, a su juicio "no tendría que pasar por unas elecciones".

De este modo, deja entrever su estrategia para sortear el anticipo electoral por el que, incluso, la CUP apuesta.

En una entrevista con el diario Público, Torra considera que la alternativa a las elecciones sería "volver a ejercer el derecho de autodeterminación de Cataluña". "Y por tanto -dice- el acuerdo para el que trabajo y para el que trabajaré infatigablemente cada día hasta que lleguen las sentencias es este".

Torra aflora su estrategia pocos días después de que diera por terminada la “ronda de contactos” que activó con las fuerzas independentistas.

Según las informaciones de Economía Digital, el actual inquilino del palacio de la Generalitat ya avanzó, tanto a partidos políticos como a otras organizaciones sociales, que su apuesta es “la autodeterminación” y no el adelanto electoral. Este domingo lo confirma.

La apuesta de Joan Canadell

Y en la senda que pretende recorrer Torra, empieza a sumar aliados. Ello tras una semana durante la que las relaciones con ERC se han ido al traste. El interpuesto de Carles Puigdemont encuentra algo de oxígeno desde este fin de semana en parte del mundo empresarial afín, que preferiría que el actual Govern no se las viera con las urnas.

El nuevo e independentista presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell, apostó por “dar una respuesta de país” en otoño. Especificó sus opciones: mejor que el adelanto electoral sería, a su juicio, “un paro de país que sirva para desencallar” la situación. Y “mejorarla”, dijo este sábado en TV3.

La cúpula de la Cámara de Barcelona tiene la siguiente teoría, que entronca con los planes de Torra alternativos a las elecciones anticipadas: Canadell sostiene que “un paro de país no es bueno en el corto plazo; pero en el largo, sí”. Continúa Canadell: “A veces los empresarios ponen mucho dinero sobre la mesa que, a la larga, rinde más que lo invertido”.

El silencio atronador de ERC

Por ahora, son las únicas declaraciones de aliento que encuentra Torra. En ERC permanecen en silencio atronador. Y en la CUP dan por descontadas las elecciones. Cómo máximo, serán en la primavera de 2020, barruntan. La formación autollamada “antisistema” se dio un baño de resignación y realidad en su último cónclave. “La república no existe” dijo este sábado –como el mosso vilipendiado meses atrás— Eulàlia Reguant, portavoz de la CUP.

La situación parece la siguiente: Torra intentará evitar las urnas. Tiene un plan. Pero pocos –sólo los más afines— le creen o lo ven posible. Mientras los influencers independentistas cargan contra todos y la ANC convoca escraches (las energías parecen no darle para más) a Junts per Catalunya; los socios parlamentarios de Torra se preparan para ir a las urnas.

La CUP lo confiesa elocuentemente. Incluso pone fecha. ERC, simplemente, deja, por ahora, morir el pacto de gobierno en Cataluña.

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