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El líder del PSOE reclama al presidente del Gobierno que presione ya a Puigdemont con una negociación directa antes de la proclamación de la DUI

Manel Manchón

Economía Digital

Pedro Sánchez empuja a Rajoy para que negocie con Puigdemont, antes de que se apruebe la declaración de independencia en el Parlament. EFE

Barcelona, 03 de octubre de 2017 (04:55 CET)

Desconcierto. Apego a la ley, pero sin una estrategia clara. Dudas. Es lo que se vive en la Moncloa, después del 'referéndum' del 1-O y de las cargas policiales. Y es lo que se encontró este lunes el líder del PSOE, Pedro Sánchez, que trató de hacer ver a Mariano Rajoy que no le queda tiempo, que debe reaccionar de inmediato, y que su apoyo no podrá durar mucho tiempo. Sánchez empujó a Rajoy a presionar ya a Puigdemont antes de que se apruebe en el Parlament la declaración unilateral de independencia (DUI). ¿Cómo? Estableciendo una vía de diálogo. Es decir, si un político no se ve las caras con el otro, si no trata de hacerle ver que no tiene capacidad de maniobra, y que lo mejor es buscar una negociación, perderá la batalla.

En esa situación se encuentra ahora Rajoy. Fuentes del Gobierno señalan que hay vías para reaccionar si eso se produce. ¿Cuáles? Ya se verán. El problema es que el Gobierno, y, personalmente Mariano Rajoy y su vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, se comprometieron a evitar el referéndum del 1-O o una especie de 9N. Y, aunque el supuesto referéndum se abortó, desde el punto de vista del operativo técnico –los resultados no se pueden homologar, ante la falta de garantías de todo el proceso-- se asistió a una participación con papeletas depositadas en urnas. El Gobierno, además, sufrió una erosión enorme, con diversas imágenes de claros excesos por parte de la Policía, que se han difundido en todos los medios de comunicación en el extranjero.

El Gobierno opta por una mayor prudencia antes de actuar tras la operación policial en el 1-O

Sánchez está atrapado en estos momentos. Su defensa del estado de derecho le obliga a apoyar a Rajoy, pero quiere que el jefe del Ejecutivo actúe con algún plan que, por ahora, no aparece. Eso crea una gran angustia en el seno del PSOE, pero también, y, principalmente, en el PSC, que busca una solución en Cataluña que sólo puede pasar por unas nuevas elecciones al Parlament.

¿Puede asegurar Rajoy esa convocatoria electoral? Sánchez reclamó a Rajoy una “negociación política inmediata”, sabedor de que difícilmente puede acabar en algo concreto. Pero lo que Sánchez no entiende, según fuentes socialistas, es que el presidente del Gobierno mantenga esa pasividad, confiando la crisis en Cataluña a los tribunales.

El PSOE no quiere que se aplique el artículo 155 de la Constitución, una vía que maneja ahora Rajoy. Pero no porque el desafío de Puigdemont no lo exija, sino porque no se sabe cómo se puede articular. ¿Sirve el 155 para convocar elecciones catalanas? Moncloa no lo puede asegurar en estos momentos. Y eso crea una gran incertidumbre en los socialistas. A pesar de ello, el PP comprobó cómo la presión interna ha comenzado a ser importante, con pintadas a favor de aplicar ese artículo –que supondría asumir competencias de la Generalitat-- en la sede del partido, en la calle Génova de Madrid.

El soberanismo planea una DUI en diferido, que se aplicaría tras unas elecciones

Sin plan, con el fracaso en la operación policial para evitar el referéndum del 1-O, que ha sido contraproducente, y con la sensación de que Puigdemont tiene toda la pista libre y domina la situación –este lunes pidió la mediación europea en el conflicto-- Rajoy quiere esperar a que esa declaración de independencia se acabe produciendo. Y, sin mucha prisa, comparecerá el 10 de octubre en el Congreso para dar cuenta de la operación policial en el referéndum.

El problema para Rajoy, si quiere actuar de inmediato, con la idea de aplicar el artículo 155 de la Constitución, es que la declaración de independencia podría ser en diferido. Junts pel Sí –no la CUP—planea aprobar la DUI, pero sin ejecutarla durante un periodo concreto. Es decir, no sería efectiva hasta que no se ratificara en unas elecciones llamadas constituyentes, --unas elecciones autonómicas—que se podrían convocar en unos pocos meses.

La CUP quiere una DUI de inmediata y efectiva. La votación se prevé para finales de esta semana, sábado o domingo, aunque la tentación es que sea el viernes 6 de octubre, para coincidir con los hechos del 6 de octubre de 1934 cuando el presidente Companys proclamó el estado catalán dentro de la república española.

El soberanismo siente el vértigo por lo que pueda pasar cuando apruebe la DUI

El vértigo, sin embargo, hace mella en el soberanismo. Este martes se desarrollará una huelga general, aunque no ha recibido el apoyo ni de CCOO ni de UGT. Es la CUP la que liderará las protestas, y la CGT, el sindicato ligado a la CUP que controla el transporte público. El soberanismo cumple, por tanto, con la hoja de ruta revolucionaria de la CUP, con protestas en las calles en los próximos días y semanas.

Eso angustia a una buena parte de Junts pel Sí, del Pdecat y de ERC, que admiten el abismo de aprobar una DUI sin que nadie, posteriormente, reconozca la independencia de Cataluña.

Y eso lo sabe Mariano Rajoy, que sigue su instinto político, y que prefiere ir paso a paso, aunque ahora reciba la presión de Pedro Sánchez y también de Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, que le pidió este lunes al jefe del ejecutivo que aplique cuanto antes el artículo 155 de la Constitución. 

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