El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al presidente de Colombia, Iván Duque (d), fue recibido el jueves con honores militares a su llegada a la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo colombiano

Sánchez se pone en guardia con Torra ante el inminente desafío del 4-S

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El presidente del Gobierno endurece su discurso después de trascender que el titular de la Generalitat ultima el anuncio de nuevos planes rupturistas

Marcos Pardeiro

Economía Digital

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al presidente de Colombia, Iván Duque (d), fue recibido el jueves con honores militares a su llegada a la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo colombiano

Barcelona, 31 de agosto de 2018 (07:31 CET)

Pedro Sánchez ha decidido poner sobre la mesa la posibilidad de volver a intervenir la Generalitat, al menos como amenaza. El presidente del Gobierno, de gira por Latinoamérica, supo que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ultima el anuncio de nuevos planes rupturistas de cara a la próxima semana y amagó con la aplicación del artículo 155:  "El señor Torra sabe perfectamente cuál es el camino que le depararía volver al unilateralismo, la quiebra de la legalidad, el desacato".

Las palabras de Sánchez suponen un punto y aparte en los mensajes que ha dirigido hasta ahora a Torra. El jefe del ejecutivo había optado, hasta la fecha, por la contención y por subrayar que la Generalitat estaba cumpliendo con la legalidad y no había cruzado ninguna línea roja.

Sánchez: "Torra sabe cuál es el camino que le depara volver a la quiebra de la legalidad"

Sin embargo, las noticias sobre el acelerón soberanista que planea el presidente de la Generalitat a instancias de Carles Puigdemont, combinada con la alerta que mantienen PP y Ciudadanos, han llevado a Sánchez a ponerse en guardia. "El presidente Torra sabe que no está dirigiéndose a la mayoría de los catalanes", dijo este jueves de Colombia, donde se entrevistó con su presidente, Iván Duque.

El líder socialista ha vivido desde la distancia la creciente tensión en las calles de Cataluña debido a los incidentes que están generando los lazos amarillos. En este punto evitó alinearse con Ciudadanos, muy activo en la retirada de lazos con sus propias manos, y con el PP, que ha optado por no bajar al fango a sus dirigentes para "evitar la crispación" (en palabras de su líder, Pablo Casado). "Insto a todos los actores catalanes a construir convivencia", se limitó a decir Sánchez.

La entrevista de Sánchez y Torra

En los próximos días, la entrevista que debían mantener Sánchez y Torra podría quedar definitivamente sepultada, puesto que será inasumible para el presidente del Gobierno la relación con el titular de la Generalitat si se confirma su intención de consumar otro intento de secesión (aunque no clarifique sus plazos).

La dificultad del PSOE para relacionarse con los soberanistas también comienza a ser visible en el Congreso. El Pdecat se niega a dar apoyo a la subida del IRPF a las rentas superiores a 150.000 euros, un punto que exige Unidos Podemos para dar apoyo a los presupuestos. ERC, por su parte, exige que se retire el delito de rebelión.

Son, quizás, demasiados malabarismos para el presidente venido de la moción de censura.

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