Sánchez y Torra «garantizaron» la continuidad de Nissan en Barcelona

La crisis de Nissan, que precede a la pandemia, tuvo siempre solución, según insistían desde el Gobierno y la Generalitat antes del estado de alarma

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Unos meses antes de que la prensa japonesa diera por muerta la planta de Nissan en Barcelona, tal como trascendió este jueves, el Gobierno y la Generalitat garantizaron la permanencia de la empresa en la capital catalana. El 23 de enero, Pedro Sánchez incluso aseguró que «el mantenimiento del empleo en la planta de Nissan en Barcelona está garantizado».

«Durante nuestro encuentro en Davos, el Gobierno y la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi hemos reafirmado nuestra voluntad para seguir trabajando juntos para asegurar la viabilidad de la factoría», añadió Sánchez, en un mensaje colgado en Twitter tras reunirse con Jean-Dominique Senard, el presidente de Renault, firma que es la principal participada de Nissan.

El presidente del Ejecutivo hizo estas declaraciones cuando la pandemia del coronavirus no había sido declarada como tal, pero también es cierto que la crisis del fabricante japonés era innegable y que la planta llevaba varios meses con un nivel de producción muy bajo, sin claridad sobre su futuro. En aquel entonces, funcionaba solo con un 20% de capacidad.

También en enero, la ministra de Industria, Reyes Maroto, opinó que el brexit podía ser una oportunidad para la fábrica de Nissan. «Toda la incertidumbre que ahora se genere porque Reino Unido se vaya de la Unión Europea sin duda nos puede favorecer. El proyecto industrial de Nissan pasa por la movilidad eléctrica y queremos que ese liderazgo se desarrolle en España», dijo la ministra de Industria.

Ahora, cuando el futuro de la planta de Nissan en Barcelona está definitivamente en jaque, el gobierno de Sánchez se ha desentendido de la crisis. El Govern de Quim Torra ha pedido una reunión urgente con Maroto y los sindicatos denuncian que Industria se ha desentendido desde otoño de 2019, cuando la crisis ya tenía raíces profundas.

El Govern también fue optimista

La consejera de Empresa de la Generalitat, Àngels Chacón, manifestaba a inicios de febrero que «estamos haciendo todo lo que podemos en estas circunstancias» para que Barcelona no se despida de Nissan, aunque también señalaba que no podía transmitir «tranquilidad absoluta» al respecto. En aquel entonces, trabajaba con Maroto para diseñar un plan para salvar la planta.

El «plan de competitividad industrial», como le llamaron desde el Gobierno y el Govern de Quim Torra, tenía como objetivo garantizar la continuidad de las fábricas y de los miles de empleos que sustentan. Al igual que Maroto, Chacón ya había asegurado en noviembre de 2019 que Nissan había «reafirmado su compromiso con sus plantas de Cataluña».

A mediados de febrero pasado, Gobierno y Generalitat avanzaron que faltaban apenas unas semanas para presentar un plan para «poner en valor» la planta de Nissan en Barcelona y para que la cúpula de la multinacional adjudicara la fabricación de un nuevo coche a la fábrica. Las conversaciones estaban «muy avanzadas», decían desde la Generalitat.

«Nadie puede decir que no estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano para que Nissan continúe por muchos años en Cataluña», afirmó entonces la directora general de Industria del gobierno catalán, Matilde Villarroya. Dos semanas después, Chacón insistía: «Nuestro objetivo final es que esta planta no desaparezca y vengan nuevos modelos».

Al comienzo de febrero, la Generalitat y el Gobierno ya habían presentado a Nissan el plan de competitividad. «Vemos posibilidades» de que Nissan «continúe viendo atractiva» Cataluña para la fabricación de coches, aseguró Chacón el 3 de marzo. «Tenemos que defender que nosotros seguimos siendo competitivos para que Nissan siga decidiendo fabricar en Cataluña».

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