Andreu Morillas (i) con el exconsejero Antoni Castells (d) en una imagen de 2007 cuando los dos estaban al frente del Departamento de Economía de la Generalitat. /EFE/Toni Albir

La Sindicatura de Cuentas catalana se queda en cuadro

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La Sindicatura de Cuentas se queda sin Andreu Morillas, que dimite voluntariamente del órgano fiscalizador de la administración pública catalana

Josep Maria Casas

Economía Digital

Andreu Morillas (i) con el exconsejero Antoni Castells (d) en una imagen de 2007 cuando los dos estaban al frente del Departamento de Economía de la Generalitat. /EFE/Toni Albir

Barcelona, 18 de diciembre de 2017 (13:42 CET)

La Sindicatura de Cuentas de Cataluña se queda en cuadro. De sus siete miembros, cuatro tienen el mandato caducado desde el pasado marzo y, de estos últimos, uno ha renunciado voluntariamente sin esperar a que el nuevo parlamento catalán que surja de las elecciones del 21-D renueve este órgano fiscalizador.

Andreu Morillas abandonará la Sindicatura de Cuentas el próximo 2 de enero, según publica este lunes el Diario Oficial de la Generalitat. Se trata de una renuncia voluntaria. Entre otros cargos, Morillas, de 66 años, fue secretario de la Consejería de Economía (2004-2010) a las órdenes del socialista Antoni Castells (era su número dos), decano del Colegio de Economistas de Cataluña (1990-1998) y secretario general del Círculo de Economía (1974-1978).

La Sindicatura de Cuentas rendirá un homenaje a Morillas en el pleno ordinario de este miércoles. Estaba como síndico desde 2011, cuando fue nombrado a propuesta del PSC.

La Sindicatura de Cuentas de Cataluña tiene la mitad de sus miembros con el mandato caducado

La mitad de los seis miembros que siguen en la Sindicatura de Cuentas tienen el mandato caducado: Emma Balseiro, nombrada a propuesta del PP; Joan Puigdollers –exconsejero de Medio Ambiente con Jordi Pujol-, propuesto por la vieja CiU; y Maria Àngels Servat, propuesta por el primer gobierno de Artur Mas.

El nuevo parlamento que surja de las elecciones del 21-D debe renovar al órgano encargado de la fiscalización de la administración pública catalana. El proceso puede demorarse durante meses. La renovación quedo bloqueada en la anterior legislatura por falta de acuerdo entre los diversos grupos políticos.

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