Artur Mas presidió Convergència y luego el Pdecat, cargo al que renunció hace unos días. /EFE
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Convergència deberá entregar al Estado lo que se llevó del Palau de la Música por tratarse de un decomiso

Barcelona, 23 de enero de 2018 (04:55 CET)

La sentencia del caso Palau condena a Convergència (CDC) a pagar un decomiso de cerca de 6,7 millones de euros. Una vez que la sentencia sea firme, un juzgado de ejecución decidirá cómo se abona este importe. Sin embargo, el dinero que pague el partido que presidía Artur Mas no será para el Palau de la Música, sino para el Tesoro Público, organismo adscrito al Ministerio de Economía de Luis de Guindos.

Cuando se trata de un decomiso judicial, los importes se ingresan en el Tesoro Público. Lo mismo ocurre con las multas. Por estos conceptos, el organismo estatal que encabeza Emma Navarro, su secretaria general, podría ingresar más de diez millones de euros de la corrupción convergente: concretamente, 6,7 millones del decomiso a CDC y otros 3,8 de la multa a su extesorero Daniel Osàcar. El partido cuenta con bienes inmuebles para cubrir su parte, pero este no es el caso del extesorero. Su abogado interpondrá recurso. Otros condenados también deberán satisfacer diversos importes.

Fuentes de las acusaciones del caso Palau recuerdan que, en alguna ocasión, los decomisos han ido a parar a las instituciones afectadas. No obstante, esta no es la norma. El decomiso de Convergència acabará en las arcas del Estado. El partido fue condenado como responsable civil subsidiario a título lucrativo. Después será el Gobierno el que decida en qué invierte estos fondos.

En el Palau de la Música esperan recuperar una parte en forma de subvenciones pero no se atreven ni a plantearlo. Ni la Fundación del Palau de la Música, ni la Asociación Orfeó Català ni el Consorcio por el que se han canalizado las aportaciones institucionales presentaron acusación contra Convergència durante el juicio.

Convergència entregará al Estado lo que se llevó del Palau de la Música

Desde estas entidades se apunta que por sus cuentas no pasaron las comisiones por la adjudicación de obra pública que Ferrovial pagó a Convergència a través del Palau de la Música. Este es el motivo que argumentan para justificar que en su momento no acusaran a Convergència. Y como no la acusaron, no recibirán ni un euro del partido.

En cambio a Fèlix Millet, Jordi Montull y la hija de este último, Gemma Montull, se les condenó a devolver más de 25 millones de euros a las tres patas del Palau de la Música: la fundación, la asociación y el consorcio. Las dos primeras son privadas y la última es pública porque cuenta con representantes de la Generalitat, del Ayuntamiento de Barcelona y del Ministerio de Cultura.

La mayor parte de este importe se lo lleva la Fundación Palau de la Música y la Asociación Orfeó Catalá, las entidades que durante años saquearon de forma sistemática (ver infografía). De estos más de 25 millones de euros, 3,5 son para al Consorcio del Palau de la Música.

El mencionado consorcio desaparecerá una vez que la sentencia del caso Palau sea firme. La junta del consorcio se reunirá próximamente para analizar la sentencia y su proceso de disolución.

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