Cientos de trabajadores protestan contra el cierre de las plantas de Nissan en Barcelona ante un concesionario de Renault. EFE/Alejandro García

Torra solo ofrece consuelo: "La automoción no se acaba con Nissan"

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La Generalitat trata de quitar hierro al cierre de las plantas automovilísticas e insiste en que la automoción sigue siendo apuesta de futuro para Cataluña

Sergi Ill

Cientos de trabajadores protestan contra el cierre de las plantas de Nissan en Barcelona ante un concesionario de Renault. EFE/Alejandro García

Barcelona, 29 de junio de 2020 (21:17 CET)

El Govern de Quim Torra se lame las heridas tras el cierre de las plantas de Nissan en Barcelona. La consellera de Empresa y Conocimiento, Àngels Chacón, ha reconocido que es "muy difícil" que la empresa japonesa cambie de parecer y se ha consolado al afirmar que "el mundo de la automoción no se acaba" con esta firma. 

"Es muy difícil que Nissan quiera seguir trabajando en Cataluña porque es una decisión global que ha tomado una multinacional que ha sufrido reestructuraciones en su dirección", ha señalado la consellera en la conferencia Cataluña en pausa: cómo nos reactivamos, organizada por el foro Barcelona Tribuna. 

La consellera también ha acusado de "desleal" a la compañía en una comparecencia en el Parlament. ¿El motivo? La actitud de Nissan para negarse a responder a la propuesta del Gobierno y la Generalitat para aportar 100 de los 400 que costaría fabricar un nuevo vehículo eléctrico en Cataluña. "La sensación que tenemos es que (la decisión del cierre) la han tomado sin escuchar", ha matizado esta tarde. 

Chacón se ha expresado en estos términos el mismo día en que ha exigido a Nissan que presente la memoria justificativa con las razones que le llevan a cerrar las plantas de Zona Franca, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca a finales de este año. La consellera ha insistido en que el sector de la automoción sigue siendo una apuesta de futuro para el Ejecutivo catalán y que se volcará en reforzarlo. 

Factura de los ERTE a Nissan

La Generalitat y el Gobierno ya avisaron de sus intenciones de dificultar el cierre de la fábrica en Barcelona. La compañía comienza a negociar el despido, aunque las administraciones pretenden cobrarle facturas atrasadas: la primera, el ERTE por causa de fuerza mayor que la compañía presentó y que el Govern pretende hacerle pagar

El conseller de Trabajo, Chakir El Homrani, lanzó el aviso a la empresa japonesa este lunes en la comisión organizada en el Parlament para analizar el impacto del cierre. “La empresa sabe lo que significa hacer un ERE como el que plantea después de un ERTE”, señaló.

El Ejecutivo de Torra quiere que sea Nissan la que se haga cargo de los costes de los ERTE. De hecho, según publicó el Ministerio de Trabajo a mediados de abril, el pago de los ERTEs por causa de fuerza mayor va vinculado a que las empresas mantengan el empleo durante los seis meses posteriores a su finalización.

El Homrani recordó que su consellería ya tuvo que intervenir en mayo, cuando, una vez finalizado el primer ajuste, la compañía trató de impulsar un segundo plan por pausas de fuerza mayor al toparse con la huelga de los trabajadores por la falta futuro de la planta de la Zona Franca (Barcelona) y sus dos satélites en Montcada y Sant Andreu (Barcelona).

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