Decenas de trabajadores de la fábrica de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. Foto: Efe

Nissan inicia los trámites para el ERE de la Zona Franca

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La dirección de la empresa urge a la plantilla a constituir la comisión negociadora, pero salva el almacén de recambios de El Prat del cierre

Carles Huguet

Economía Digital

Decenas de trabajadores de la fábrica de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. Foto: Efe

Barcelona, 22 de junio de 2020 (19:14 CET)

Prácticamente un mes después de hacer oficial el cierre de su fábrica en Barcelona, Nissan inicia los trámites para el despido de sus 2.400 empleados. La compañía entregó este lunes a los sindicatos la comunicación oficial de su intención de aplicar un expediente de regulación de empleo (ERE) que marca la ley y urge al comité de empresa a constituir una comisión negociadora.

Según informaron fuentes del comité, el fabricante japonés inició los trámites legales para el proceso de despido a pesar de estar todavía abierto el periodo de consultas a nivel europeo. A partir de hoy, los empleados tienen siete días para constituir la mesa negociadora que dirimirá la extinción de plantilla y la clausura de la instalación de la Zona Franca (Barcelona).

De este modo, la compañía nipona quiere agilizar el proceso de cierre, pues su intención es dar por terminado el periodo de consultas antes de las vacaciones y bajar de forma definitiva la persiana del centro en diciembre. La dirección local entregó la comunicación oficial a las 15.00 horas, momento a partir del que el reloj se pone en funcionamiento.

Además, la compañía explicó en un comunicado que salvará el almacén de recambios de El Prat de Llobregat (Barcelona) y a sus 110 trabajadores. No correrá la misma suerte que las plantas auxiliares de Sant Andreu y Montcada, que sí bajarán la persiana junto a la de Zona Franca.

Para agilizar el ERE, la organización repescó a Frank Torres, director general de la filial rusa del grupo y exdirector de la fábrica catalana, que ya ha mantenido algunos contactos informales con los representantes de los trabajadores. La decisión de cerrar la fábrica es firme, por mucho que presionen las administraciones. 

Gianluca De Ficchy, presidente de Nissan Europa ya avisó: "Las presiones de Gobierno y sindicatos no cambiarán la decisión del cierre en Barcelona".

El ejecutivo admitió que comprendía "las presiones", pero que no tenían sentido. "La decisión está meditada, no se ha tomado a la ligera y se basa en un estudio de viabilidad económica". "No hay alternativa viable para el futuro de la planta en Barcelona ni incluyendo las ayudas significativas de Gobierno y Generalitat", advirtió.

El periodo de consultas en Europa durará hasta julio

Si bien las negociaciones en España comenzarán la próxima semana, el comité europeo está previsto que dure hasta mediados de julio. La empresa tuvo la intención de compaginar ambos procedimientos desde el inicio, más tras constatar la voluntad de los sindicatos de dilatar todo el proceso para incrementar su presión en las calles.

Mientras, la plantilla está pendiente de que la consultora Syndex elabore un informe que rebata las tesis económicas de Nissan, que sostiene que la rentabilidad de la fábrica barcelonesa era inviable ni siquiera con la adjudicación de un nuevo modelo y cifra el coste de la clausura en 600 millones de euros.

La empresa ye renunció a una oferta de 97,5 millones de euros de la Generalitat y el Gobierno para quedarse en Barcelona. 70,7 millones eran para incentivar a la multinacional japonesa a permanecer en Cataluña y otros 26,8 millones para sus proveedores, que suman cerca de 20.000 empleos indirectos.

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