Brasil detiene las pruebas de la vacuna Sinovac por una complicación grave de salud

La Agencia de Vigilancia Sanitaria suspende los ensayos de la vacuna china del coronavirus en la que participan 9.000 voluntarios

Brasil ha decidido interrumpir los ensayos clínicos de la vacuna china del coronavirus Sinovac, tras detectar un “evento adverso grave” en las pruebas masivas con humanos que se están realizando en el país sudamericano. Unas complicaciones que llegan en un momento clave de la carrera internacional por el antígeno que ya está alcanzando sus últimos compases.

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil ha decretado la suspensión temporal de todas las pruebas para poder comprobar los riesgos para la salud a los que están expuestos los voluntarios. Los reguladores no han aclarado cuál ha sido el contratiempo, pero puede abarcar desde una hospitalización grave, hasta la muerte, pasando por efectos secundarios permanentes o el desarrollo de una discapacidad.

La experimentación de la vacuna también puede acarrear otro tipo de consecuencias para la salud de los participantes como la aparición de anomalías congénitas, defectos de nacimiento o la transmisión de un agente infeccioso. “Anvisa mantiene el compromiso con el Estado brasileño de actuar en pro de los intereses de la salud pública”, ha informado la organización.

La agencia brasileña no ha querido ofrecer detalles sobre las razones exactas de la suspensión de las pruebas por motivos de “confidencialidad, dignidad humana y protección de los participantes”. Cerca de 9.000 brasileños se han sumado como voluntarios a los ensayos que también se están realizando en Turquía, Balgladesh, Indonesia y China.

El país ya vivió hace semanas la suspensión de los ensayos del prototipo que desarrolla la Universidad de Oxford y la farmacéutica Astrazeneca que también habían establecido en Brasil uno de sus puntos clave para realizar las pruebas. La vacunación produjo una reacción adversa en dos participantes que desarrollaron síntomas neurológicos. Sin embargo, los reguladores sanitarios permitieron posteriormente reanudar la investigación.

La vacuna china siembra el enfrentamiento político en Brasil

La falta de información oficial sobre la paralización del ensayo de Sinovac ha alimentado las dudas sobre la paralización de los ensayos. La vacuna china del coronavirus se había convertido en uno de los principales puntos de confrontación entre el gobernador de São Paulo, João Doria, y el presidente, Jair Bolsonaro.

Doria ha anunciado que si la investigación concluye con éxito un total de 120.000 dosis de Sinovac llegarán al país el próximo 20 de noviembre provenientes de China. Un primer paso antes de iniciar una producción propia en el país que permitirá el desarrollo de hasta 40 millones de unidades más en los próximos meses.

Su posición choca de frente con la de Bolsonaro que ha tratado en varias ocasiones de desacreditar las vacunas que provienen de China en un discurso similar al que mantiene su homólogo en Estados Unidos, Donald Trump.