De Cs a Podemos: el PSOE dice ahora que tenía pactado el giro hacia Iglesias

Los socialistas madrileños reconocen el "error" en el giro de Gabilondo y dudan si habrá tiempo de movilizar a los suyos para que gane la izquierda en la Comunidad.

El candidato socialista a las elecciones de Madrid, Ángel Gabilondo, comparece ante los medios en la Asamblea EFE/ Víctor Lerena/Archivo

El candidato del PSOE a las elecciones para la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, ha pasado, en apenas una semana, del “con este Pablo Iglesias no pactaré” al “Pablo tenemos 12 días para ganar las elecciones”. Fuentes del PSOE señalan ahora que todo estaba orquestado. “No ha habido giro. Estaba pactado”, aseguran a Economía Digital. Sin embargo, la intrahistoria es bien distinta. Otras fuentes del PSOE admiten el “error” y el “cambio de estrategia” tras el fracaso de buscar el centro.

Los socialistas salen en defensa de Gabilondo después del debate electoral en el que dio un giro de guion inesperado o no. Fuentes socialistas se desdicen ahora del famoso “con este Pablo Iglesias no pactaré” que dijo Gabilondo para pedir su apoyo y el de Unidas Podemos y Más Madrid.

“Es un paso más en campaña”, indican, asegurando que “es una hoja de ruta ya trazada”. Con esto lo que pretenden, según las mismas fuentes, es instalar una política de no agresión entre la izquierda, como la que se ha visto hasta ahora en precampaña, y llamar juntos a la movilización asegurando que buscarán una hoja de ruta común, sin vetos, para gobernar la Comunidad de Madrid.

Hasta aquí todo cuadra en la nueva línea marcada por el candidato socialista. Sin embargo, en el PSOE de Madrid siguen disgustados porque Moncloa y Ferraz dirijan la campaña y califican de “error monumental” el haber ido a por la caza del voto de Cs que está consiguiendo llevarse Ayuso.

El candidato socialista a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo. Foto: EFE/ PSOE/Eva Ercolanese

Asimismo, algunos socialistas ven con disgusto la imagen “que se le ha puesto a Gabilondo”, por su campaña de presentación como el candidato “soso, serio y formal”, y reconocen que “no es así” y “se podría haber hecho de otra manera y mejor”. Tal y como publica ED, el último CIS ya otorga un 22% a los socialistas que siguen indecisos y los críticos del PSOE admiten que con el giro “seguimos sin saber movilizar a los nuestros”.

La intrahistoria del giro de Gabilondo

La presidenta del la Comunidad de Madrid, la popular Isabel Díaz Ayuso, sorprendió al PSOE con el adelanto de las elecciones para el próximo 4 de mayo. Al no poder ‘fabricar’ otro ‘efecto Illa’ en tan poco tiempo. Es decir, un candidato potente que hiciera frente a la lideresa, los socialistas se siguieron aferrando a Ángel Gabilondo. Todos lo quieren en el partido, pero también son conscientes de sus limitaciones.

A partir de aquí y una vez cerradas las listas, la ‘factoría de Moncloa’ comenzó a elaborar la estrategia de campaña. Sigma Dos ya apuntaba que 600.000 madrileños siguen indecisos a la hora de votar. De ellos, un 33% son huérfanos de Cs que tras las mociones de censura y el batacazo de los naranjas no saben por quién decantarse el próximo 4 de mayo.

La maquinaria electoral del PSOE vio en esta bolsa de indecisos de Cs un filón y decidieron ensalzar el perfil centrado de su candidato. Desde el PSOE madrileño insistían en que “son muy pocos” los votos para captar y recordaban que el CIS preelectoral señaló que entre los que votaron a Ignacio Aguado en los últimos comicios solo el 5,2% optaría ahora por Gabilondo, mientras que el PP captaría el 48,5% de estas papeletas.

Aún así, en las filas socialistas asumieron que “buena parte de los votantes de Cs son de derechas”, pero se mostraron convencidos de que habrá quienes se fueron del PP por hartazgo y que no van a volver ahora con Ayuso. Grave error que ya puso en alerta a Ferraz y a Moncloa la semana pasada. Pese a que ahora, de cara a los medios, nieguen que sea un error ni un giro, sino más bien “algo que ya estaba pactado”, un secreto.

Llamar al voto progresista

El pasado domingo, Gabilondo comenzó a cambiar su discurso. La nueva táctica consiste en llamar al voto progresista. “Tenemos una tarea apasionante al alcance de la mano; lo único que necesitamos es ir a votar todos los progresistas“, dijo. “¡Votar, votar y votar! –insistió– Somos la izquierda. Y, si votamos, el próximo 4 de mayo pondremos punto y final al Gobierno del Partido Popular”, animó Gabilondo el pasado domingo en un mitin telemático.

La izquierda se reagrupa y de ahí que Gabilondo pida el apoyo a Iglesias. El CIS sobre Madrid publicado este jueves lo explica bien: el PSOE solo absorbe un 3,3% de los ex votantes de Cs, la misma cantidad que Vox, mientras que más del 50% se decanta por votar al PP.

Los socialistas son conscientes de que mirando más a la izquierda (Podemos) y al centro (Cs) han podido descuidar a ese 21,8% de su electorado, que ahora revela el sondeo de José Félix Tezanos. La estrategia socialista se centrará ahora en alentar la participación del electorado progresista, menos motivado que el de la derecha.

El candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, protagoniza un acto electoral este jueves en Alcalá de Henares. EFE/Fernando Villar
El candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, protagoniza un acto electoral este jueves. Foto: EFE/Fernando Villar

Las encuestas del CIS y el debate electoral han supuesto un punto de inflexión en el equipo de campaña del PSOE y ya reconocen abiertamente que “tenemos un problema de movilización”. De ahí que si Ayuso se lleva a los indecisos naranjas, fuentes socialistas desvelan ahora a ED que Gabilondo se centrará en llamar a las urnas al voto progresista.

No sin contar con el malestar en el PSOE madrileño, quienes ya advirtieron que sería un error buscar el centro “por un puñado de votos” y despreciar a su socio de Gobierno, Unidas Podemos. El PSOE está abocado a vender la coalición de izquierdas si quiere movilizar a su electorado. Mientras que desde Ferraz insisten en que el proyecto, desde el principio, era buscar la hoja de ruta común.

El mayor miedo entre los socialistas reside ahora en si conseguirán en estos 11 días movilizar a todo su electorado como para que, gracias a la posible caída de Cs por no llegar al 5% de votos requeridos para obtener representación, PP y Vox no sumen como auguró este jueves el CIS de Tezanos. Hay mucha campaña por delante.