El Constitucional envía nuevos avisos a Torra y Torrent

El TC anula puntos de tres resoluciones aprobadas en julio y septiembre por el Parlament que reprobaban al Rey y abogaban por ejercer la autodeterminación

El Tribunal Constitucional (TC) vuelve a advertir al presidente de la Generalitat, Quim Torra, y al del Parlament, Roger Torrent, de las consecuencias penales de incumplir sus órdenes. Esta vez lo ha hecho al anunciar la anulación varios puntos de tres resoluciones de la cámara catalana referidos al ejercicio de la autodeterminación.

Los autos han sido aprobados por unanimidad este miércoles por el pleno del TC, que estima así las impugnaciones que presentó el Gobierno contra dos resoluciones aprobadas por el Parlament el 25 de julio y una del 26 de septiembre.

En esta última, que se votó en el marco del debate de política general, se reclamaba la “legitimidad de la desobediencia civil e institucional” para defender “derechos civiles, políticos y sociales” y se abogaba por una respuesta a la sentencia de la causa del procés -que llegaría semanas después- que pasara por el “ejercicio del derecho de autodeterminación”.

Avisos a la mesa y el govern Torra

El TC ha informado de que anula varios puntos del texto aprobado y señala que el auto, cuyo contenido se hará público en unos días, se notificará personalmente tanto a Torra y el conjunto de su gobierno como a Torrent y el resto de la Mesa del Parlament, además de al secretario de la cámara catalana. Esas notificaciones irán acompañadas de la “advertencia de abstenerse” de dar pasos para cumplir o reactivar los puntos anulados.

El alto tribunal vuelve a recordar a los miembros de la mesa y del govern, como ya ha hecho en otras ocasiones, que tienen el deber de “impedir o paralizar cualquier iniciativa jurídica o material que directa o indirectamente” contravenga el auto, “apercibiéndoles de las eventuales responsabilidades, incluida la penal, en las que pudieran incurrir en caso de incumplimiento de lo ordenado” por el TC.

En las resoluciones aprobadas en julio, la cámara catalana incluyó, respectivamente, una ratificación de su defensa del derecho de autodeterminación y una nueva reprobación de Felipe VI que se producía apenas una semana después de que elTC hubiera anulado otra. En esos dos casos, los apercibimientos se limitan a la Mesa del Parlament.