El Gobierno abandona al ministro Campo tras consumarse el retraso electoral en Cataluña

El ministro de Justicia, a quien Pedro Sánchez forzó a presionar con el 14-F, no recibe ningún respaldo socialista

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo | EFE

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo | EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ordenó al ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, presionar en público para mantener la jornada electoral del 14-F en Cataluña y, una vez se vio que estas presiones eran inútiles para evitar el retraso de las elecciones catalanas, lo abandonó.

Todo un ministro de Justicia cuestionando el aplazamiento electoral en Cataluña, pero sus advertencias no se han traducido en algún tipo de acción política por parte del Gobierno.

Y eso pese a lo grueso de sus argumentos. Aquí algunos: “Este trámite (la posposición de las elecciones) no está contemplado en la ley”; “estamos hablando de democracia, de estado de derecho y derechos fundamentales; por tanto, cuidado con lo que estamos jugando”; “suspender la democracia puede traer cosas que no son buenas para la democracia”.

Cabría esperar que semejantes avisos del titular de Justicia cobraran forma de recurso por parte del Gobierno o, cuanto menos, de solicitud de algún tipo de informe. Pero no. El ministro Campo advirtió que la democracia estaba sufriendo un zarandeo muy delicado y, a continuación, el Gobierno dejó a la democracia que se defendiera sola.

El PSC saldrá al paso si hay nuevas candidaturas

La contradicción de los socialistas fue evidente desde la tarde-noche del jueves, que es cuando el PSC corrigió su postura y aceptó un aplazamiento electoral siempre que fuera de un mes. Del 14 de febrero al 14 o al 21 de marzo. Hasta ahí no había problemas (¿para sostener el efecto Illa en las encuestas?). Más alla de esas fechas, sí que no.

Así que, a la vista de que Junts per Catalunya y ERC determinaron finalmente que la nueva fecha electoral es el 30 de mayo, los socialistas catalanes se preguntan ahora si solo se ha movido el calendario o si se va a mover algo más. De entrada, hay que rehacer el censo con las altas y bajas que se produzcan en este lapso de tiempo. ¿Y algo más?

“Si los partidos han decidido concurrir a unas elecciones con unas determinadas coaliciones y candidaturas, el hecho de que cambie la fecha no les habilita a cambiar estas cosas”, advirtió el primer secretario del PSC, Miquel Iceta.

Dicho de otra forma, el PSC emprenderá recursos judiciales si irrumpen nuevas candidaturas en las elecciones del 30 de mayo. Por lo demás, ni los socialistas catalanes descartan nada ni anuncian nada.

Muy distinto es el planteamiento de Vox, el otro partido que ha discutido públicamente el aplazamiento electoral. Los de Santiago Abascal ya han anunciado que buscarán “cualquier resquicio legal” para impugnar un retraso que sólo observan como una maniobra partidista y no como una maniobra basada en defender la salud pública.

El Govern cumplirá ocho meses en funciones

El Govern, que en breve cumplirá cuatro meses en funciones y que tiene por delante otros cuatro más, aseguró, por boca del presidente interino, Pere Aragonès, que la tercera ola de la pandemia “está superando todas las previsiones” y que suponía un “riesgo inasumible a nivel sanitario” para justificar la firma del decreto de aplazamiento.

“Nos hemos visto obligados a tomar la decisión de trasladar las elecciones a la primavera, en un contexto que prevemos que será más favorable a nivel epidemiológico”, argumentó Aragonès, que se mostró dispuesto a “comparecer las veces que haga falta” ante la diputación permanente del Parlament en los próximos meses.

La realidad es que es imposible realizar previsiones sobre la pandemia a tantos meses vista. Ni se puede conocer la virulencia ni la irrupción de nuevas cepas, ni se puede descartar una cuarta ola derivada de la Semana Santa (del 28 de marzo al 4 de abril) que los sectores económicos querrán salvar, igual que se intentó con la temporada de verano e igual que se intentó con las navidades.

Según lo establecido por ley, la campaña electoral deberá comenzar formalmente la medianoche del 14 de mayo de 2021, aunque la realidad es que Quim Torra dio por agotada la legislatura un lejano 29 de enero de 2020.

Ahora se abren todo tipo de incógnitas respecto al proceso electoral ¿Tienen que volver a pedir el voto por correo quienes ya lo habían solicitado para el 14F? Según explicó el Govern a la agencia Efe, lo más conveniente es empezar de cero, pero los socialistas consideran, en este sentido, que no tiene sentido repetir el trámite.

Es solo un ejemplo que refleja la confusión que envuelve el proceso democrático ahora en Cataluña.

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