Fracasa la moción de censura de Vox

La moción de censura de Vox contra Pedro Sánchez obtiene 298 votos en contra y 52 a favor

Un resultado esperado. La moción de censura presentada por Vox contra Pedro Sánchez no salió adelante este jueves en el Congreso de los Diputados. Con sólo 52 votos a favor, correspondientes a los diputados de Vox, la propuesta obtuvo 298 votos en contra y ninguna abstención. 

La estrategia del Partido Popular, con no desvelar su voto hasta última hora, convirtió a Pablo Casado en el gran protagonista de la jornada. “No somos como ustedes”, dijo el líder del PP. Con esta frase, Casado levantó un muro entre su partido y la formación de Santiago Abascal para convenir que “no somos extrema derecha”, como aseguró a Economía Digital un diputado popular.

La bancada popular se vino arriba cuando Casado desveló el sentido del voto que todos sus diputados deberían acatar. Un día antes, el miércoles, este medio dio cuenta del malestar de entre sus filas por no haber convocado la tradicional reunión del grupo para valorar el sentido del voto. Esta vez, la decisión ya llevaba días tomada. “Es una decisión personal del presidente”, desvelan fuentes de la dirección del PP.

Casado tomó la decisión. El PP votó ‘no’ aún a riesgo de asemejarse al Gobierno de coalición. “Llevamos dos años aguantando insultos”, dijo el líder popular a Abascal desde la tribuna. No le quedaba otra si no quería que su partido sea fagocitado y recuperar la fuga de votos a Vox. Así que Casado, según cuentan a Economía Digital, escribió su discurso “él mismo. Sin asesores”.

Incluso la diputada que algunos apodan ‘díscola’ del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, hizo caso a Casado y voto ‘no’ a la moción evitando romper la disciplina de voto, tal y como algunos diputados temían. 

La estrategia estaba clara y, en principio, contenta a su bancada, al expresidente José María Aznar e, incluso, al equipo de Mariano Rajoy, con quien consultó en días anteriores vía telefónica. La fallida moción de censura presentada por Vox podría ser un nuevo comienzo del centroderecha español.

Satisfacción en el PSOE

Algo que todavía no acaban de ver en el Gobierno de coalición. Los socialistas están pletóricos. El temor a que los de Casado se abstuvieran en la moción era patente y, por ello, el presidente Pedro Sánchez dedicó parte de su discurso a pedir a Casado que votara ‘no’ a la propuesta de Abascal. Dicho y hecho. Los populares anunciaron finalmente su voto en contra y los socialistas les dedican una media sonrisa comentando, en privado, que “no se ha perdido toda la esperanza con el PP”.

Los socialistas no tiran la toalla y siguen aspirando a renovar los órganos judiciales con los votos del PP. También que ambos se sienten a negociar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y, para eso, tienen la ayuda inconfundible de Ciudadanos, que siguen predispuestos a ejercer de mediadores entre PSOE y PP.

Como colofón a la moción, el presidente del Gobierno aprovechó su último turno de palabra para proponer al líder del PP frenar la propuesta del Gobierno de coalición y reformar juntos el sistema de elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial y los demás órganos constitucionales.

«Sentémonos y renovemos órganos constitucionales», dijo el jefe del Ejecutivo, quien para ello ofreció «parar el reloj» de la reforma presentada por PSOE y Podemos para cambiar el sistema de elección del órgano de los jueces.

Más difícil será que los populares consientan la participación de Podemos en ambos tratos. Desde Génova niegan que vayan a consentir sillones en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para Pablo Iglesias. Tampoco se muestran a favor de arropar reformas como la subida del IRPF a las rentas más altas, que proponen los morados.

El partido de Pablo Casado mantiene sus condiciones para negociar, que Podemos no se siente en la mesa y que se despolitice la elección del órgano de gobierno de los jueces.

Los populares consieran que han ganado «otra batalla» ante el anuncio de Sánchez. El PP atribuye a su labor de oposición el cambio de posición: «Lo hace porque el Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa (Greco) y la Comisión Europea le ha forzado», afirman fuentes de Génova.

Todavía queda mucho camino por recorrer, según fuentes socialistas, quienes aseguran que “el primer paso está dado” con el ‘no’ de Casado a Abascal.

El plan de Iglesias descarriló 

La figura del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, no consiguió lucir como él pretendía. El plan de Moncloa pasaba porque Pedro Sánchez confrontase con Abascal, situando al Gobierno firme contra la «ultraderecha», mientras que Iglesias se encargaría de Casado y de Cs encasillándoles como socios en esta moción.

La sorpresa llegó en Podemos con el discurso encendido del líder del PP contra Vox. Iglesias no pudo confrontar y el plan del Gobierno calló para quedarse en decirle a Casado que «su ruptura» con Vox «llega tarde». «Ha hecho un discurso político brillante, canovista, que se engarza en las tradiciones conservadoras de la derecha española más inteligente», se vio obligado a decir el vicepresidente. 

La única alternativa a la que se unieron las formaciones independentistas para atacar a la derecha fue la de los feudos que ambos partidos -PP y Cs- mantienen gracias a Vox. «Saben que sus gobiernos regionales dependen de la ultraderecha y eso en Europa no gusta. Y en Europa saben que todas las posibilidades que usted tendría de llegar al Consejo de Ministros dependerían de Abascal y la ultraderecha y eso en Europa no gusta», advirtió Iglesias. 

La sorpresa de Vox

Los diputados de Vox también salen contentos de esta moción de censura porque, pese a no obtener los apoyos necesarios para sacar la propuesta adelante, “esto escenificó la unión del PSOE con Bildu. Ustedes se han retratado de nuevo en esta moción de censura”, aseguró Abascal desde la tribuna.

El líder de Vox prometió convocar elecciones antes de fin de año si sacaba adelante la moción de censura. El mismo día que se cerraba la fecha de las elecciones catalanas, 14 de febrero, Vox presentó a través de la moción a su candidato Ignacio Garriga.

Los verdes se sorprendieron por el tono utilizado por Casado en su discurso. Un día antes, Abascal salió a la tribuna del Congreso para lanzar un golpe de efecto nombrando a los más de 800 asesinados por ETA durante su turno de palabra. Los diputados de Vox se levantaron en sus escaños mientras escuchaban los nombres y criticaron a los del PP por no hacer lo mismo.

Este jueves, Casado oficializó la ruptura con Vox y Abascal no quiso entrar a contestar, según explicó. Posiblemente, la estrategia del PP hará repensar la de Vox de cara a las próximas semanas y con la negociación de los Presupuestos a la vuelta de la esquina. 

La votación se realizó por llamamiento, de modo que el secretario pronunció el nombre de cada uno de los diputados y este respondió, sí, no, o abstención. Dado que la mitad de los diputados votaron telemáticamente, es el secretario el que comunicó en voz alta el sentido de su voto. Para que salga adelante una moción de censura es necesaria la mayoría absoluta de la Cámara, es decir, 176 síes o más.