Francia se inclina por confinar a todo el país durante un mes

El gobierno francés debate un nuevo encierro para frenar los contagios, aunque distinto al de marzo al disponer de mayor información para combatir el virus

El presidente francés, Emmanuel Macron, todavía tiene que anunciar oficialmente cuáles serán las nuevas medidas para la segunda ola de la Covid-19, y el Gobierno ya discute ampliamente la posibilidad de un reconfinamiento en todo el país de una duración de cuatro semanas. 

El Gobierno francés no cierra ninguna puerta. Según ha publicado Franceinfo, fuentes gubernamentales consultadas reconocen esa posibilidad que podría empezar a aplicarse a partir del próximo jueves a medianoche: “El virus galopa de forma aterradora, hay que actuar muy rápido“.

Un confinamiento general, pero distinto al de marzo

El objetivo pasa por frenar el aumento de la curva epidemiológica que está actualmente creciendo de forma vertiginosa. El confinamiento se prevé para todo el país, ante el temor que aquellas regiones de Francia con menos casos puedan empezar a dar datos más preocupantes. Así, las zonas verdes con baja saturación hospitalaria podrían recibir pacientes de áreas muy congestionadas sanitariamente.

El reconfinamiento que prepara Emmanuel Marcron será distinto al que se preparó en marzo, cuando no había ni datos epidemiológicos ni tampoco mascarillas y pruebas. El Gobierno intentará limitar las interacciones sociales tanto como sea posible. Macron –siempre segunb el citado medio– no querría cerrar escuelas o universidades, aunque se estudia la posibilidad de impulsar la secundaria a distancia

Pese a ello, todavía no hay nada cerrado. La decisión final se tomará durante el Conseil de Défense del próximo miércoles 28 por la mañana, antes del discurso de Macron esa misma noche. El jueves 29 de octubre, el Primer Ministro Jean Castex estará en la Asamblea Nacional y el Senado, donde se realizará un debate y una votación no-vinculante

Situación tensa en España

La situación en España es preocupante, mientras los gobiernos autonómicos se suceden en anunciar medidas adicionales al estado de alarma con el objetivo de frenar contagios. Cataluña estudia el confinamiento perimetral de la región, tras adelantar la hora en la que empieza el toque de queda y mantener cerrados bares y restaurantes.

Pese a que en un primer momento se especuló con un cierre domiciliario, la Generalitat ha casi descartado esta posibilidad ante el difícil encaje jurídico y legal que tendría. Por su parte, Madrid vive una ardua lucha en el seno de su Gobierno: mientras el ala Cs aboga por un cierre perimetral, el PP se resiste a levantar fronteras. Las dos Castillas también presionan a Madrid para que imponga la medida.