Funcas denuncia la baja calidad de las instituciones españolas

La fundación, presidida por Isidro Fainé, censura “la fragmentación del mercado entre territorios” y pone en duda la capacidad del Gobierno para aprovechar la “oportunidad histórica” de los fondos de recuperación

Isidro Fainé conversa con Pedro Sánchez tras la conferencia de “España Puede”. EFE

Funcas saca los colores al Gobierno de Pedro Sánchez y al resto de administraciones españolas. La Fundación de las Cajas de Ahorros, cuyo patronato preside Isidro Fainé, dedica el último número de su revista, ‘Papeles de economía española’, a analizar la calidad de las instituciones del país y sus conclusiones no son, en absoluto, positivas. 

En su editorial, deja a las claras que, en lo que se refiere a la calidad de las instituciones españolas, está emergiendo en el país un “panorama problemático” en algunos “aspectos importantes”. 

Destaca, en primer lugar, el “exceso de normas”, así como “la deficiente rendición de cuentas, las dificultades de coordinación en la estructura de gobierno multinivel”, y “la dificultad de las administraciones públicas para encarar la resolución de problemas nuevos”.  

Todos esos problemas, advierte Funcas, remiten a “fallos institucionales en el ámbito público”. En ese sentido, advierte de la existencia de un “déficit institucional” de la “estructura política” debido a una serie de “anomalías”. 

En este punto, señala como tales “la fragmentación del mercado entre territorios, las cargas burocráticas y la ineficiencia y la falta de independencia del sistema judicial”. Esas anomalías, añade, “representan altos costes de transacción que podrían ser reducidos significativamente a través de una efectiva línea de reformas”.  

“La productividad y la capacidad competitiva de la economía”, añade, “se beneficiarían notablemente” de esas reformas necesarias. Por ese motivo, y teniendo en cuenta la doble crisis sanitaria y económica que padece España, Funcas exige que se lleven a cabo. 

La explosión de la pandemia, añade la institución, han hecho “particularmente visibles” algunos “fallos institucionales”. Recuerda, en ese sentido, que “asuntos de máxima importancia para la ciudadanía”, como fueron las compras centralizadas de material básico como los respiradores, se demostró una “capacidad muy limitada”

También señala de forma explícita, para recalcar esas limitaciones de las instituciones, los problemas surgidos con la puesta en marcha de sistemas nuevos para combatir la crisis como el ingreso mínimo vital o los ERTE.  

Todos esos fallos, advierte Funcas, “resultan particularmente alarmantes en una situación en la que todo parece anunciar un papel renovado y más activo de los Estados en la economía, sobre todo respecto a la dinamización de la llamada doble transición digital y medioambiental”, dos de las banderas del Gobierno en el Plan de Recuperación y Resiliencia. 

Sobre ese plan, elaborado a través del mecanismo europeo de recuperación, la institución destaca que “obligará a gestionar procesos de inversión altamente innovadores y sofisticados usando enormes volúmenes de fondos en un tiempo limitado”. 

Surge la inquietante pregunta de si la deficiente calidad de los equilibrios institucionales será en los años próximos un vehículo para el desaprovechamiento de una oportunidad histórica

Funcas

Un reto para el que, según la visión de Funcas, las instituciones españolas podrían no estar preparadas: “Surge la inquietante pregunta de si la deficiente calidad de los equilibrios institucionales será en los años próximos un vehículo para el desaprovechamiento de una oportunidad histórica”. 

Fainé, de aliado a azote del Gobierno 

El editorial de la revista de Funcas destaca por su contundencia contra las instituciones españolas y supone un duro revés para el Gobierno. Sobre todo, si se tiene en cuenta que el presidente del patronato de la institución es Isidro Fainé. 

Isidro Fainé, presidente de la Fundación La Caixa. EFE
Isidro Fainé, presidente de la Fundación La Caixa. EFE

El presidente de la Fundación La Caixa lideró las negociaciones con Nadia Calviño para la compra de Bankia por parte de CaixaBank y también se ha convertido en el mediador con el Ejecutivo en el proceso de fusión. 

Ahora, no obstante, parece que Fainé quiere marcar distancias con el Gobierno de Pedro Sánchez en un momento delicado para el presidente. Sus críticas a la falta de independencia judicial y a la capacidad de las instituciones para gestionar la crisis sanitaria primero, y las ayudas europeas después, así lo demuestran.