Pimec: el continuismo de Cañete contra la ruptura institucional de Barrios

La patronal celebrará las primeras elecciones de su historia con la ANC en busca de repetir la conquista de la Cambra de Barcelona

El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre (i), y el expresidente de Pimec, Josep González (d), en una imagen de archivo. /EFE/ Quique García

Después de sumar la Cambra de Comerç a la causa, la Assemblea Nacional Catalana (ANC) tratará de hacerse también con el control de la principal patronal de Cataluña, Pimec. Bajo el nombre de Eines Pimec, Pere Barrios se enfrentará al candidato continuista, Antonio Cañete, con un objetivo sobre la mesa: convertirla en la única patronal del territorio, declarando la guerra a Foment del Treball.

Serán los primeros comicios de su historia. Precisamente en la víspera de que los fondos europeos comiencen a repartirse. Un pastel del que ambos quieren participar, a pesar de que Cañete denuncie que las intenciones de Barrios están contaminadas por la política.

Ya con ambos programas sobre la mesa, una de las medidas que el actual vicepresidente de la Cambra ha revelado es la de convertir Pimec en la única patronal de Cataluña. “No nos sentimos cómodos con el actual reparto. De hecho, si tenemos en cuenta el número de afiliados, ya prácticamente somos la única patronal”, explica Barrios a Economía Digital.

Tras años de difícil convivencia con Foment del Treball, la organización pareció firmar la paz en marzo de 2019 con un nuevo reparto de representatividad frente al Govern. Pasó a doblar sus galones y a repartirse la representación al 50% frente al 25% de las sillas que ostentaba previamente. De hecho, ambas patronales emitieron varios comunicados de forma conjunta a lo largo de los últimos meses críticos con el aplazamiento de las elecciones.

“La patronal única recuerda al sindicato vertical de otros tiempos”, advierte Antonio Cañete

“Hemos visto que no se ha avanzado nada, nos hemos quitado los complejos y queremos tener la totalidad”, añade el dirigente. En su argumentario, defiende que Pimec cuenta con el 98% de las empresas afiliadas a una patronal frente a apenas el 2% que suma la organización presidida por Josep Sánchez Llibre.

La propuesta de la ANC choca con el status quo que defiende Antonio Cañete tras el acuerdo alcanzado en primavera de 2019. “De absorber Foment, lo que llegará será una imposición de los intereses de las grandes empresas sobre las pymes, hoy tenemos un mapa homologado por Europa”, augura el actual presidente de la organización. “Esto no va de imposiciones, va de tener una posición en la que no se te pueda imponer nada”, añade en una conversación con Economía Digital.

“Una propuesta como la de patronal única nos recuerda al sindicato vertical de otras épocas”, advierte. Y zanja: “el principal problema de Eines Pimec es que no llega con un interés empresarial; tiene un fin distinto, político, al que debe tener una patronal”.

Otro de los enfrentamientos

Otro enfrentamiento que mantienen ambos candidatos es la remuneración del presidente. Mientras Cañete aboga por profesionalizar el cargo y obtener así un sueldo, Barrios no está por la labor y exige que el puesto siga sin un salario asignado.

Además, el candidato continuista explica a Economía Digital que buscará impulsar un “activismo empresarial” que defienda “un capitalismo inclusivo”, donde las pymes puedan mirar a los ojos a las grandes empresas.

Otra de sus medidas estrellas es la lucha contra la morosidad de administración y grandes empresas, “que pagan a 200 o 300 días cuando la norma dice que se debe hacer a 60 días”. “Lo vamos a denunciar de forma clara”, advirtió.