Teresa Ribera, jefa de Competencia de la UE, cambia el discurso y dice que se tendrá en cuenta la escala para aprobar fusiones
La exvicepresidenta tercera del Gobierno encabezado por Pedro Sánchez asegura que Bruselas quiere favorecer que las empresas alcancen la escala necesaria para tener un mayor peso en los mercados globales
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera. Foto: Diego Radamés / Europa Press
La Comisaria Europea de Competencia, Teresa Ribera, ha dado un giro en su discurso y defiende ahora que las nuevas normas sobre fusiones favorecerían la escala y la innovación. La exvicepresidenta tercera del Gobierno de Pedro Sánchez ha confirmado que la reforma de la normativa europea tendrá como objetivo que la escala, la innovación y la sostenibilidad se tengan en cuenta a la hora de dar luz verde a una operación de fusión.
Anteriormente, la exvicepresidenta tercera del gobierno encabezado por Pedro Sánchez había defendido que la Unión Europea debía defender su sistema regulatorio para competir a nivel global. «No es casualidad que la agenda verde y digital esté amenazada, son los principales motores de la competitividad», había afirmado para después añadir: «Si perdemos nuestra identidad y nuestros valores, no estaremos en posición de negociar nada ni de tender puentes».
Más escala para las empresas
Sin embargo, ahora ha explicado al Financial Times que el objetivo de Bruselas es fomentar las fusiones que promuevan la competencia, pero también permitir a las empresas del territorio comunitario crecer, acelerar la innovación y alcanzar la escala necesaria para tener un mayor peso en los mercados globales.
Con la reforma de las directrices sobre fusiones, la Unión Europea se propone impulsar una revitalización de la economía europea y favorecer que las compañías del territorio comunitario puedan luchar contra gigantes empresariales como China o Estados Unidos.
Nuevo marco legal
La Comisaria Europea de Competencia ha remarcado la importancia de poner el foco en los beneficios a largo plazo aunque tarden más en materializarse. Tras subrayar la relevancia de aumentar la escala de las empresas para competir en los mercados globales, se ha mostrado partidaria de «desarrollar una sólida defensa contra el caos externo».
«Es evidente que el precio sigue siendo un factor crucial para las industrias y los consumidores», ha hecho hincapié y ha considerado que el nuevo marco legal ofrecerá más claridad a las empresas y fomentará conversaciones más tempranas entre las compañías y los reguladores de competencia en la Unión Europea.
A sus ojos, la consolidación debe ir de la mano del mercado único. «Una cosa no puede sustituir a la otra, es una pieza más de un mosaico cuando se trata de competitividad», ha matizado. También ha puesto de relieve la importancia de mantener la igualdad de condiciones para las empresas y ha valorado que la fortaleza de la Unión Europea se encuentra en el cumplimiento de las normas globales.
«Tenemos una influencia muy importante al decir que, si alguien está interesado en desarrollar su negocio en este mercado tan interesante que remunera bien los productos de alta calidad, tenemos no solo la oportunidad, sino también la responsabilidad de establecer las normas», ha explicado.
Apuesta por la consolidación de Telefónica
Telefónica es una de las empresas que más ha defendido la consolidación. Hace escasos meses, el presidente de la operadora móvil española, Marc Murtra, constató avances para favorecer un proceso de consolidación europeo en el sector de las telecomunicaciones con el objetivo de ganar autonomía estratégica en la región.
Murtra puntualizó entonces que la consolidación únicamente tiene sentido si se produce un cambio real en la política de fusiones y adquisiciones en la práctica. Una idea que también viene defendiendo el presidente de Telefónica España, Borja Ochoa, que considera que es necesario llevar a cabo una simplificación del mercado europeo de telecomunicaciones.
Tras considerar que existe una relación directa entre la escala, generación de rentabilidad y capacidad de inversión, recordó que en el continente europeo hay más de 40 operadores, mientras que en Estados Unidos, China o Japón, la cantidad se reduce a tres o cuatro compañías.