Las claves de la huelga médica: guardias, salarios y horarios frente a la propuesta de Sanidad
Los profesionales sanitarios insisten en una jubilación anticipada explícita a los 59-62 años y que las guardias coticen plenamente
Decenas de médicos durante una concentración convocada por el Sindicato Médico contra el Estatuto Marco propuesto por el Ministerio de Sanidad, a 11 de diciembre de 2025. Juanma Serrano / Europa Press
Los médicos españoles han iniciado este miércoles 14 de enero su tercera huelga nacional contra el borrador del Estatuto Marco del personal sanitario, una norma que definirá las condiciones laborales de casi un millón de profesionales públicos del Sistema Nacional de Salud durante la próxima década.
La movilización, convocada por la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo (APEMYF) —coalición de 16 organizaciones liderada por el CESM—, se extiende a miércoles y jueves en ocho comunidades autónomas: Madrid, Cataluña, País Vasco, Galicia, Navarra, Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Asturias, con una manifestación central desde el Congreso de los Diputados hasta el Ministerio de Sanidad a las 10:00 horas.
Los facultativos rechazan el texto negociado por Sanidad con centrales mayoritarias (CEMS, UGT, CCOO) por diluir la especificidad profesional de los médicos dentro de un estatuto general para todos los sanitarios, y exigen un estatuto propio que reconozca su responsabilidad única en la asistencia vital.

Las fricciones giran en torno a guardias de 24 horas, remuneración inferior a la hora ordinaria, jornadas que superan las 48h semanales, categoría profesional compartida con otros titulados y falta de jubilación anticipada por desgaste.
Mónica García, ministra de Sanidad, defiende “mejoras históricas” en el borrador de diciembre de 2025, pero los médicos lo ven como “cosmética” que no resuelve problemas estructurales en un SNS con listas de espera récord.
24h continuadas y remuneración por debajo de la hora ordinaria
Las guardias médicas de 24 horas continuadas —que combinan 7 horas de jornada ordinaria más 17 horas extra— constituyen el núcleo duro del conflicto laboral, ya que muchos facultativos las superan con frecuencia por «necesidades asistenciales», vulnerando la Directiva Europea que limita la jornada máxima a 48 horas semanales de media.
La retribución varía enormemente por comunidades: desde 22,9 euros por hora en días laborables en Canarias hasta 35,89 euros/hora en Cataluña (datos del SMA), cuando la hora ordinaria media se sitúa entre 30 y 35 euros. Los MIR sufren brechas aún mayores, con hasta un 74% menos en algunos casos.
El borrador de Sanidad propone reducir las guardias a un máximo de 17 horas continuadas (sin jornada previa ni posterior), establecer descansos obligatorios no recuperables, eximir por maternidad, enfermedad o edad avanzada, y permitir exceder el límite solo con consentimiento escrito del médico.

Además, introduce el concepto de «carga horaria excesiva» que activaría informes de Prevención de Riesgos Laborales y obligaría a reordenar recursos humanos.
Sin embargo, los médicos reclaman que las guardias sean totalmente voluntarias —algo que Sanidad rechaza por el «derecho a la protección sanitaria y la continuidad asistencial»—, una retribución igual o superior a la hora ordinaria y que estas horas coticen plenamente para la jubilación, competencias que el Ministerio remite a las CCAA.
Jornada laboral y categoría profesional
La jornada máxima legal es 48h a la semana según la Directiva 2003/88/CE, pero las guardias que comúnmente realizan la elevan frecuentemente a entre 55-60 horas.
Este exceso de jornada tiene un impacto directo entre los profesionales de la sanidad que sufren habitualmente de «burnout». Según una encuesta de CESM el 40% de los médicos sufre de «burnout» o agotamiento.
El borrador de Sanidad establece una jornada media de 45 horas semanales en promedio cuatrimestral, con las mencionadas 150 horas anuales adicionales voluntarias que no generarán represalias por negativa, pero los médicos las ven como una «trampa» para forzar sobreescalas y reclaman limitarla a 35 horas de mañanas laborables, con cualquier exceso estrictamente voluntario y retribuido al menos como la hora ordinaria.
En cuanto a la categoría profesional, los médicos están actualmente en el subgrupo A1 (titulados superiores), compartido con farmacéuticos y biólogos, pese a su formación de 6 años de carrera + 4-5 años de MIR.
Sanidad propone un nuevo modelo con médicos, farmacéuticos y enfermeras especialistas en el grupo 8 (alto), enfermeras especialistas en el grupo 7 y técnicos en 5-4, pero los facultativos exigen un A1+ exclusivo que refleje su responsabilidad única en diagnóstico, cirugía y urgencias vitales, así como el mayor riesgo legal asociado.
La remuneración de guardias no se computa como horas extra en el borrador, manteniendo medias nacionales de 27-30 euros/hora en días laborables (CESM 2023), inferiores a la ordinaria en numerosos casos, lo que Sanidad atribuye a competencias presupuestarias autonómicas.
Jubilación anticipada y conciliación: el desgaste profesional sin compensación
La jubilación de los médicos se rige por el Régimen General de la Seguridad Social, extensible voluntariamente hasta los 70 años, pero los facultativos equiparan su desgaste profesional al de policías y bomberos, que acceden a jubilaciones anticipadas entre 60-62 años por penosidad.
Sanidad propone un estudio conjunto con Trabajo y Seguridad Social para explorar la jubilación parcial o anticipada en puestos de alto riesgo (radiaciones, quirófano), junto con mayor flexibilización de la conciliación y descansos ampliados, pero los médicos insisten en una jubilación anticipada explícita a los 59-62 años y que las guardias coticen plenamente.
Este borrador de diciembre de 2025 incorpora avances como la reducción de temporalidad al 20% y mejoras en conciliación, pero los facultativos lo consideran insuficiente.