Marlaska afirma que la DGT no multará por no llevar la baliza V16 durante un «plazo razonable»
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. EFE/Xurxo Martínez
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado que no se impondrán multas por no utilizar la baliza V-16 durante un periodo razonable desde que se efectuó su entrada en vigor el 1 de enero de 2026.
Los agentes de la Guardia Civil y policías autonómicas priorizarán la información y concienciación sobre las sanciones, esto desembarca tras las quejas generalizadas por fallos técnicos y confusión sobre el nuevo dispositivo obligatorio.
La V-16, que sustituye progresivamente a los tradicionales triángulos reflectantes, prometía revolucionar la seguridad vial al permitir señalizar averías desde el habitáculo, sin exponer a los ocupantes en calzadas peligrosas.
Sin embargo, el arranque ha sido problemático, los mapas públicos de la DGT expusieron ubicaciones sensibles, fallos de conexión dejaron dispositivos inoperativos y la ciudadanía cuestiona tanto su geolocalización obligatoria como su visibilidad en condiciones adversas.
El controvertido debut de la baliza V-16
La baliza V-16 llegó al mercado como solución a la inseguridad vial derivada de los estacionamientos en zona de riesgo. Con 97 atropellos mortales a ocupantes de vehículos parados en 2025, la mayoría al colocar triángulos en condiciones de poca visibilidad.
El Real Decreto 159/2021 la hizo obligatoria para turismos, furgonetas y motos matriculados en España, con una luz LED amarilla intermitente visible a 1 km, fijación magnética al techo y transmisión NB-IoT de la posición GPS al centro DGT 3.0 en emergencias.

Obligatoria desde enero 2026, su coste oscila entre 20 y 40 euros por unidad homologada (norma UNE 135010), con registro gratuito vía app o web de la DGT incluido. La multa fija es de 80 euros sin pérdida de puntos, extensible a quienes no la activen en averías.
Hay algunas excepciones señaladas como es el caso para vehículos clásicos, agrícolas y especiales; en este caso los triángulos siguen siendo complementarios «durante un tiempo razonable».
El despliegue de la baliza V-16, sin embargo, tropezó de entrada. Un mapa oficial de la DGT mostró en tiempo real todas las balizas activas sin filtros de privacidad, exponiendo desde localizaciones rurales remotas hasta accesos residenciales.
Fallos en la red NB-IoT impidieron activaciones, y cuatro modelos homologados fueron retirados días antes, dejando stock obsoleto en comercios. Asociaciones como el RACE y AEGC denunciaron invasión de datos y exigieron claridad sobre el tratamiento GPS, que la DGT limita a «emergencias reales».

Pere Navarro, jefe de la DGT, defendió el sistema frente a bulos que se hicieron virales: «No es vigilancia masiva ni cuesta 30.000 euros la multa». Sin embargo, la desconfianza creció ante la dependencia del sistema de la cobertura móvil y las dudas sobre su brillo en niebla o nieve, condiciones de baja visibilidad más habituales en accidentes nocturnos.