Los mejores aceites de oliva de la temporada según el Gobierno: reinan Jaén, Córdoba y Tarragona
El mapa del AOVE de excelencia se redefine con el dominio andaluz y el impulso emergente de Cataluña
Aceite de oliva
El aceite de oliva virgen extra español vuelve a situarse en la élite mundial, y esta vez con respaldo oficial. El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado la resolución de los premios “Alimentos de España Mejores Aceites de Oliva Virgen Extra 2025-2026”, en la que el Gobierno reconoce a los mejores AOVE de la campaña. El veredicto confirma una tendencia consolidada: el liderazgo de las provincias de Jaén, Córdoba y, como sorpresa destacada, Tarragona.
Estos galardones, convocados por el Ministerio de Agricultura, buscan reconocer la excelencia y promover el prestigio del aceite español, evaluando tanto parámetros organolépticos (sabor, aroma) como análisis físico-químicos.
Andalucía reafirma su dominio histórico
Jaén, que ha quedado primera, es considerada la mayor productora mundial de aceite de oliva. De esta forma, mantiene su hegemonía gracias a la calidad constante de sus almazaras y a una fuerte especialización en variedades como la picual.
Córdoba, por su parte, consolida su prestigio con aceites equilibrados y complejos, muy valorados en cata. Ambas provincias representan el modelo clásico del AOVE español: intensidad aromática, amargor equilibrado y alta estabilidad.
El resultado no es casual. España sigue apostando por la calidad como eje estratégico del sector, y estos premios reflejan el esfuerzo de productores que compiten en un mercado cada vez más exigente.

Tarragona, la revelación de la campaña
La principal novedad del palmarés es la presencia destacada de Tarragona, que logra posicionarse entre las zonas con mejores aceites del país. La provincia catalana, tradicionalmente menos mediática que Andalucía en este ámbito, gana protagonismo gracias a aceites más suaves y aromáticos, con perfiles diferenciados que encajan con nuevas tendencias de consumo.
Este reconocimiento evidencia también la diversidad del mapa oleícola español, donde territorios fuera del sur peninsular empiezan a competir en calidad con los grandes referentes históricos.
Un sistema de premios que mide la excelencia
El concurso distingue varias categorías desde el frutado verde dulce, frutado verde amargo, frutado maduro y producción ecológica y culmina con un premio especial al mejor aceite absoluto de la campaña.
Para participar, los aceites deben ser vírgenes extra de la campaña 2025-2026 y proceder de almazaras españolas, garantizando así un estándar homogéneo y competitivo.
Más que un galardón: una herramienta de mercado
Más allá del reconocimiento simbólico, estos premios tienen un impacto directo en el sector. Los aceites galardonados mejoran su posicionamiento comercial tanto en España como en mercados internacionales, donde el sello del Ministerio actúa como garantía de calidad.
En un contexto de creciente competencia global y cambios en el consumo, el mensaje del Gobierno es claro. El futuro del aceite español pasa por la excelencia. Y, una vez más, ese liderazgo tiene nombre propio: Jaén y Córdoba como pilares, y Tarragona como nueva protagonista en ascenso.