Este es el Parador que reabrirá el 1 de enero de 2027 tras una reforma millonaria
El histórico Parador culminará una reforma integral que combina modernización, sostenibilidad y conservación monumental
El exterior del Parador de Oropesa en Toledo. Foto: Paradores
El histórico Parador de Oropesa ya tiene fecha para su regreso. Tras casi dos años cerrado por obras, este emblemático establecimiento reabrirá sus puertas el 1 de enero de 2027, completamente renovado y con una inversión que supera los 12 millones de euros. Se trata de una intervención estratégica dentro del plan de modernización de la red pública de Paradores, que se prepara para celebrar su centenario en 2028.
El parador, ubicado en el imponente conjunto formado por el castillo y el palacio de los Condes de Oropesa, es una pieza clave del turismo patrimonial en España. No en vano, fue el primer establecimiento de la red instalado en un edificio histórico, desde su apertura en 1930. Esta condición lo convierte en un símbolo de la identidad de Paradores, que busca combinar historia, cultura y alojamiento de calidad.
El cierre del establecimiento, que comenzó el 1 de marzo de 2025, responde a la necesidad de acometer una reforma integral que garantice su conservación y adaptación a las exigencias actuales. El calendario de actuación fija el final de las obras para el 31 de diciembre de 2026, lo que permitirá iniciar el nuevo año con la reapertura del hotel.
Una inversión de más de 12 millones para modernizar el edificio
La actuación cuenta con una inversión total de 12,3 millones de euros, financiada tanto por Paradores como por Turespaña, que aporta una parte significativa de los fondos a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Este esfuerzo económico refleja la importancia estratégica del proyecto dentro de la red pública.
Del total invertido, cerca de 3,8 millones corresponden a Paradores, mientras que el resto procede de financiación pública destinada a la conservación del patrimonio y la mejora de la eficiencia energética. Esta combinación de recursos permitirá abordar una intervención completa tanto en las instalaciones como en los elementos históricos del conjunto.
El objetivo principal es lograr un equilibrio entre la modernización del servicio y la preservación del valor patrimonial del edificio. En este sentido, la reforma busca actualizar el parador sin alterar su esencia, manteniendo su carácter histórico como uno de sus principales atractivos.
Renovación de instalaciones y mejora de la eficiencia
Las obras incluyen una profunda actualización de las instalaciones internas del parador. Entre las actuaciones previstas destacan la sustitución de los sistemas de climatización, la renovación de la red eléctrica y la modernización de las tuberías, lo que permitirá mejorar el rendimiento y la seguridad del edificio.
Uno de los cambios más relevantes será la transformación del sistema energético, con el paso de combustibles como el gasóleo o el propano al gas natural, una medida que contribuirá a reducir el impacto ambiental. Además, se prevé una mejora en la sala de calderas y en otros elementos técnicos clave.
Estas actuaciones permitirán reducir en torno a un 20% el consumo energético, especialmente en calefacción y agua caliente sanitaria. Este avance se enmarca en la apuesta de Paradores por la sostenibilidad y la eficiencia, dos pilares fundamentales en la gestión de sus establecimientos.
Cambios en habitaciones y espacios comunes
La reforma también afectará a las zonas destinadas a los huéspedes, con mejoras orientadas a aumentar el confort y la accesibilidad. En este sentido, se renovarán varios espacios, incluido el comedor de la planta baja, que será adaptado a las nuevas necesidades del servicio.
En las habitaciones, se intervendrá en al menos diez baños, donde las tradicionales bañeras serán sustituidas por platos de ducha, una medida pensada para mejorar la comodidad y facilitar el uso por parte de todos los clientes.
Además, se llevará a cabo un proyecto de redecoración que actualizará la imagen del parador sin renunciar a su estilo clásico. El objetivo es ofrecer una experiencia renovada que combine el encanto histórico con las exigencias del turismo actual.

Restauración del patrimonio y nuevos espacios
Paralelamente a la modernización de las instalaciones, se acometerán importantes trabajos de conservación en los elementos patrimoniales del conjunto. Entre ellos destacan la restauración de fachadas, murallas y el patio de armas, todos ellos componentes esenciales del valor histórico del edificio.
También se recuperarán espacios de gran interés, como las galerías abovedadas del Palacio Nuevo del siglo XVI, y se mejorará el acceso al recinto. La intervención incluye, además, la renovación de la cubierta y la mejora de la iluminación monumental, lo que permitirá realzar la imagen del conjunto.
El proyecto contempla la creación de nuevos espacios, como una suite, una habitación adicional y una futura oficina de turismo. Estas incorporaciones contribuirán a reforzar la oferta del parador y a consolidarlo como un referente del turismo cultural.
Un icono que mira al futuro
El Parador de Oropesa forma parte de un conjunto arquitectónico único, integrado por el Castillo Viejo, de origen árabe, y el Castillo Nuevo, levantado en el siglo XV. Su ubicación privilegiada, con vistas a la Sierra de Gredos y al Campo Arañuelo, lo convierte en uno de los destinos más singulares de la red.
La reapertura en 2027 supondrá la recuperación de un Parador emblemático y también un impulso al turismo en la zona. La modernización del parador permitirá atraer a nuevos visitantes y reforzar su posición como destino de referencia.
Esta intervención representa un paso más en la estrategia de Paradores para adaptar su red a los retos del futuro sin perder su esencia. La combinación de inversión, conservación patrimonial y mejora de servicios permitirá que el Parador de Oropesa vuelva a abrir sus puertas como un símbolo renovado de la historia y la hospitalidad española.