Seguridad privada: el convenio avanza pese al choque con los sindicatos
En Galicia y País Vasco operan empresas locales fuertes que podrían negociar condiciones más adaptadas a sus características territoriales
La seguridad privada bajo lupa
El convenio colectivo estatal de seguridad privada avanza hacia un preacuerdo tras la undécima reunión negociadora del 7 de enero, con las patronales aceptando propuestas clave de los sindicatos mayoritarios, pese al rechazo frontal de CIG y ELA. APROSER, ASECOPS y FES han cedido en incrementos salariales y mejoras organizativas, abriendo la puerta a un cierre en la próxima cita del 27 de enero, según avanzó Escudo Digital.
La fractura sindical anuda tensiones históricas entre el bloque estatal (UGT, CCOO, USO) y los nacionalistas, que exigen convenios autonómicos propios para Galicia y País Vasco.
Seguridad privada: acuerdo salarial del 16%
Aproser Asociación Profesional de Compañias Privadas de Servicios de Seguridad (APROSER) inició la sesión repasando las seis propuestas de FeSMC-UGT de diciembre, que incluían incrementos salariales escalados, una cláusula de garantía salarial, ajustes en el modelo de desconexión digital, mejoras sobre el plus aeroportuario, descansos garantizados el 24 y 31 de diciembre, y blindaje en la entrega de cuadrantes.
La patronal anunció la aceptación total de estas medidas, destacando además el incremento salarial del 16% para 2027-2030. Se formalizará en un 3,5% para 2027, un 4% entre 2028-2029 y un 4,5% para 2030.
El reparto hecho hasta 2030 eleva el incremento real al 16,98% —por encima del IPC proyectado— y acumula un 36,83% desde 2023 con el convenio anterior. FeSMC-UGT celebró la eliminación de retrocesos empresariales en absentismo y transporte de fondos, destacando los avances realizados en conciliación que posicionan al sector por encima de la media nacional.
En lo que respecta a la jubilación parcial ( recogída en el artículo 69), la patronal reformuló la propuesta de Comisiones Obreras del Hábitat: situando el acceso a partir de los 63 años, vinculado progresivamente al absentismo sectorial, asegurando garantías para contratos de relevo y la acreditación de idoneidad necesaria cuando no procedan.
CCOO mostró cautela con el redactado final aún pendiente, mientras FTSP-USO esperará al texto consolidado para pronunciarse. ASECOPS y FES subrayaron su unidad estratégica, tras consensuar posiciones comunes que facilitan la firma rápida del convenio.
Pulso nacionalista: CIG y ELA rechazan la vía estatal
CIG calificó las propuestas de «insuficientes, desequilibradas e inasumibles», rechazando el salario propuesto como algo «totalmente insuficiente» y mencionando la jubilación ligada al absentismo como «penalizadora».
El sindicato gallego denunció la falta de avances en puntos clave como el plus nocturnidad, las festividades y pa peligrosidad, oponiéndose a los cambios en los cuadrantes (art. 52), Comisión Paritaria (art. 10) y los protocolos de catástrofes. Cerró exigiendo un convenio gallego propio, considerando agotada la negociación estatal.
Por su parte el sindicato vasco ELA reprochó la pérdida de poder adquisitivo y la perpetuación de la precariedad sectorial, alertando que el convenio daría «una estocada definitiva» a los trabajadores e detrimento de sus beneficios.
En su línea, reclamó un marco específico para Euskadi y Navarra, una reforma de la Ley de Seguridad Privada 5/2014 y mayor implicación del Ministerio del Interior en las licitaciones públicas.
Esta fractura no es nueva, CIG y ELA llevan meses presionando por convenios autonómicos propios, argumentando que el estatal ignora particularidades regionales ligadas a sus intereses, como costes operativos, demanda específica y estructuras empresariales diferenciadas.
En Galicia y País Vasco operan empresas locales fuertes que podrían negociar condiciones más adaptadas a sus características territoriales, según los nacionalistas.