Publicidad de Huawei en el Mobile World Congress 2019, en Barcelona. Foto: EFE/TA
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China dice que, por iniciar el proceso forma de extradición de la ejecutiva de Huawei, EEUU y Canadá incurren en una "violación de derechos legítimos"

Barcelona, 02 de marzo de 2019 (10:53 CET)

La escalada de la crisis de Huawei en Estados Unidos irrita sobremanera al Gobierno chino, que este viernes acusó a EE UU y Canadá de abusar de "sus reglas de extradición" y de incurrir en "una grave violación de los derechos legítimos de un ciudadano chino", según el portavoz de Exteriores, Lu Kang, que calificó toda la situación de "grave suceso político".

China reacciona así a las noticias de Canadá, donde el jueves se aprobó iniciar el proceso de extradición a EE UU de la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, arrestada en Vancouver el 1 de diciembre de 2018. La hija del fundador de la tecnológica fue detenida a petición de EE UU, que acusa a la compañía de 13 cargos de fraude y conspiración.

La directiva de la firma china está actualmente en libertad bajo fianza, tiene prohibido abandonar su mansión en Vancouver y está llamada a comparecer el 6 de marzo ante el Tribunal Supremo de Columbia Británica para iniciar el proceso formal de extradición. Canadá afirma que durante la vista presentará "detallados argumentos" y "pruebas" en su contra.

China exige a las naciones norteamericanas que pongan fin al proceso, liberen a Meng y la dejen "regresar a China de manera segura". La relación diplomática entre China y Canadá ha sido oscura desde diciembre, dado que China respondió a la detención de la ejecutiva arrestando a dos canadienses. Y con EE UU no parece que las cosas vayan a mejorar pronto.

La embajada de China en Canadá también se pronunció sobre el inicio del proceso de extradición y calificó la situación como "una persecución política contra una empresa china de alta tecnología". Y exigió a las autoridades canadienses "rechazar la solicitud de extradición y liberar inmediatamente" a Meng.

La crisis de Huawei agita la guerra comercial

Aunque la crisis internacional de Huawei no ha estado oficialmente vinculada a la guerra comercial entre EEUU y China, y las acusaciones contra la tecnológica preceden la decisión de Trump de poner aranceles a ciertos productos chinos, lo cierto es que las diferencias comerciales no han ayudado a mejorar la situación.

China sí ve una relación directa entre la detención de Meng. la mala publicidad que el Gobierno de Trump ha hecho respecto a sus equipos de redes de comunicación en todo el mundo y la guerra de aranceles entre ambas potencias. Precisamente el viernes, Trump pidió a China que levante "de inmediato" los aranceles a productos agrícolas.

"He pedido a China que levanten de inmediato todos los aranceles a nuestros productos agrícolas por lo bien que estamos avanzando en las negociaciones comerciales", afirmó Trump en un mensaje en Twitter, y recordó que aplazará el aumento del 10% al 25% de los aranceles a las importaciones chinas de más de 2000.000 millones de dólares.

Pese al avance en la guerra comercial, la situación de Huawei no encuentra salida. EE UU insiste en que la tecnológica supone una amenaza para la seguridad nacional por sus presuntos lazos con Pekín, a tal punto que envió una comitiva al Mobile World Congress de Barcelona para advertir a los países sobre los riesgos de usar los equipos de Huawei.

Huawei y el Gobierno chino defienden que los supuestos lazos son inexistentes, que la firma tecnológica funciona de forma independiente y que sus equipos son seguros. Los chinos aseguran que la detención de Meng es solo un intento de Trump de acabar con la supremacía tecnológica de la empresa, una de las líderes mundiales en tecnología 5G.

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