Coche de segunda mano. ED

Cómo comprar un coche de segunda mano y no llevarse ningún susto

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A la hora de adquirir un vehículo de segunda mano existen una serie de condicionantes que cabe analizar

Barcelona, 10 de febrero de 2018 (17:45 CET)

El mercado de automóviles sigue acelerando. En octubre se vendieron 94.676 turismo en toda España, el 13,7% más que en el mismo mes del año anterior. Con estos números ya se ha superado el millón de automóviles vendidos en lo que va de 2017, según los datos de las tres patronales del sector (AnfacFaconauto y Ganvam).

La compraventa de coches usados creció en 2016. Según los datos aportados por el Instituto de Estudios de Automoción (IEA), las ventas superaron los 1,94 millones de unidades. Comparado con el año anterior supone un aumento del 12,3%.

Comprar un vehículo de segunda mano con seguridad puede ser muy sencillo, aunque a simple vista pueda parecer un proceso algo farragoso debido a las trabas burocráticas. Por eso hay que prestar atención a dos niveles: burocrático, relativo al informe de matrícula; y técnico, como el estado del motor, la dirección o la transmisión, entre otros.

El informe de matrícula

El informe de matrícula del vehículo, un documento de carácter público que recoge datos informativos obtenidos a partir de información de la Dirección General de Tráfico (DGT), refleja el estado real de vehículo.

El informe también incluye aspectos técnicos del vehículo, como la fecha de matriculación, potencia, kilometraje, dimensiones, masas máximas; los datos del titular actual, como el DNI, nombre y apellidos; las compra-ventas históricas; los períodos de baja y el motivo.

Pero sobre todo también el documento recoge las incidencias y las posibles cargas y gravámenes que puedan pesar sobre el coche en venta. Aspecto importante a tenor de que algunas cargas pueden impedir el cambio de titularidad y la circulación por carretera.

Mucha atención también a la información sobre el vendedor. Puedes comprobar si tiene autoridad necesaria para comerciar con ese automóvil. Las bases de datos de ejecutivos te ayudarán a confirmar el cargo y la capacidad de decisión de la otra parte en su entidad.

Aspectos técnicos

Existen otros factores a tener en cuenta como paso previo a la adquisición de un coche, como la comprobación de las características del vehículo y su estado documental. Estos son los más relevantes.

El arranque del motor

Una de las averías más costosas de reparar son los fallos del motor. Por ello, vale la pena hacer una prueba de conducción antes de tomar la decisión de compra, verificando que el motor arranca correctamente sin hacer ruidos al iniciar o soltar la llave y que no alcanza una temperatura excesiva durante el recorrido, probándolo tanto en frío como en caliente.

La dirección

Además de en su arranque, si el volante tiene problemas de dirección o dificultades para girar, todo indica que será una mala compra. Para evitarlo, lo mejor es que al subirte gires el volante en todo su recorrido prestando especial atención a los ruidos o las limitaciones con las que te puedas encontrar.

La transmisión

El paso de la fuerza del motor a las ruedas se realiza a través de la transmisión, por lo que sentir que el vehículo vibra cuando tomas una curva, escuchar ruidos en la palanca de cambios o percibir fallos en el recorrido del embrague, son algunos síntomas que te ayudarán a descifrar los posibles problemas de transmisión.

Los neumáticos

El estado de los neumáticos puede ser un buen indicador para contrastar el número de kilómetros que refleja su indicador. Si estos mostrasen grietas, bultos o no son los originales y el kilometraje marca un valor bajo, existen dos opciones: que el coche haya sufrido un accidente donde se hayan reventado las ruedas o que este tenga un mayor rodaje del que indica su marcador.

La documentación

Además de los aspectos físicos del mismo, no debes olvidarte de consultar en el informe de matrícula el estado de su documentación, verificando que haya pasado favorablemente la última Inspección Técnica de Vehículos y que no cuenta con cargas o gravámenes que pudiesen acabar recayendo en ti como nuevo propietario.