Fotografía: Ampyx Power / ESA.

Drones que producen electricidad limpia

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Utilizar drones para producir energía eólica es más barato, más eficiente y tiene un menor impacto en el entorno y en el medio ambiente

Madrid, 23 de abril de 2020 (11:53 CET)

La fuerza con la que sopla el viento se ve afectada de forma significativa por lo que se conoce como la rugosidad del terreno, que viene determinada por los obstáculos naturales (como montañas) o artificiales (como edificios) que frenan e interfieren en las corrientes de aire.

En el mar o a gran altitud suele haber menos obstáculos —el terreno es menos rugoso— y por tanto el viento suele ser más fuerte y constante. Por este motivo los aerogeneradores suelen situarse en zonas altas, en terrenos llanos y despejados o en el mar, lejos de la costa. Y siempre sobre postes con decenas de metros de altura, para mejorar su eficiencia.

A más altitud de lo que puede llegar un aerogenerador convencional el viento es incluso más fuerte y constante. Son esas corrientes de aire son las que la compañía neerlandesa Ampyx Power y el programa Navisp de la ESA (Agencia Espacial Europea) quieren aprovechar para producir energía eólica de forma más eficiente, más barata y con un menor impacto en el entorno, tanto en tierra como en el mar.

El proyecto se basa en el uso de drones con alas de cinco metros de envergadura que ascienden a cientos de metros de altitud, hasta 450 metros, donde las corrientes de aire son muchos más fuertes. Esta tensión tira del cable que mantiene el dron unidad a tierra, igual que sucede cuando se vuela una cometas

De este modo y empujado por el viento el dron mantiene un constante "tira y afloja" con un cabrestante —un rodillo giratorio— situado en tierra. El patrón de vuelo del dron hace que el cable se enrolle y se desenrolle continuamente, produciendo electricidad.

Los drones aerogeneradores se pueden desplegar en cualquier lugar ya que a la altitud a la que operan la rugosidad del terreno no afecta a su eficiencia.

Además no necesitan cimientos de hormigón ni torres de acero de decenas de metros, lo que supone un menor coste de construcción e instalación, un menor impacto medioambiental —las palas de los aerogeneradores convencionales, por ejemplo, no se pueden reciclar— y se pueden utilizar tanto en tierra como en alta mar. Incluso en la cubierta de un buque.

Y a la vez, según Ampyx Power, resultan más eficientes que los aerogeneradores convencionales. Sus desarrolladores confían en que, en el futuro, el sistema proporcionará electricidad limpia suficiente para satisfacer las necesidades de unos dos mil hogares.

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