Trabajadores de la planta de Seat en Argelia.

El coche eléctrico acelerará despidos en Seat y Volkswagen

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Seat y Volkswagen avanzan sus planes para enfocarse en el coche eléctrico, pero avisan que la transformación costará miles de trabajos a la industria

Barcelona, 17 de noviembre de 2018 (12:05 CET)

Las grandes automotrices plantan cara al reto del coche eléctrico ante la reducción de emisiones que pide la Unión Europea y los desafíos que plantea la movilidad eléctrica. Uno de los problemas, cavilado en los últimos días por Seat y Volkswagen, es que la fabricación de coches eléctricos conlleva un aumento en la productividad y una reducción del personal.

El grupo automotriz español avanza que "un coche eléctrico necesita entre un 20% y un 30% menos de horas de trabajo que un vehículo de combustión, ya que tiene menos piezas", explicó Luca de Meo. "O me planteo vender entre un 20% y un 30% más de coches o habrá que buscar otras soluciones para este 30% de trabajadores", agregó el presidente de Seat.

La misma alerta avanza Wolfsburgo. Volkswagen anunció esta semana una inversión de 44.000 millones de euros para convertirse en el primer fabricante de coches eléctricos a nivel mundial, pero para conseguirlo deberá aumentar la productividad un 30% para 2025. El grupo "debe ser más eficiente, más productivo y más rentable", comentó el consejero delegado Herbert Diess.

Alarma en Seat por los plazos del Gobierno

En una entrevista de Cinco Días, el presidente de Seat analizó los retos de la industria del automóvil, que deberá poner en marcha una rápida y "brutal" transformación ante el cambio de enfoque hacia los coches eléctricos. Por ejemplo, la compañía considera coherente que el Gobierno apueste por prohibir la venta de coches de gasolina, diésel e híbridos en 2040, pero cree conveniente revisar los plazos.

"En 2040 es difícil saber lo que va a pasar. Pero si aceptamos que el escenario central de reducción de emisiones es de 95 gramos por kilómetro recorrido de media para 2020, que para 2025 es de 82 gramos y en 2030 será de 50 gramos, hablamos de que en 10 años una de las industrias más importantes del planeta tendrá que transformarse totalmente", explicó De Meo.

En Seat ven con preocupación la velocidad a la que el Gobierno pretende llevar a cabo la transformación de la movilidad, especialmente "cuando sabemos que ahora mismo partimos de cero, porque, por ejemplo, en España, el parque de coches eléctricos representa el 0,3%", dijo De Meo.

Seat propone, en cambio, una mezcla de ventas del 50% de híbridos enchufables y eléctricos para poder alcanzar los objetivos planteados.

Volkswagen perderá 14.000 trabajos por el coche eléctrico

Volkswagen asegura que la nueva estrategia que adoptará para enfocarse en el coche eléctrico supone la mayor transformación en la compañía desde el escándalo del diéselgate. El plan pasa por remodelar tres plantas, cooperar con la multinacional estadounidense Ford e invertir unos 44.000 millones de euros en los coches eléctricos y autónomos, y en nuevos servicios de movilidad de aquí a 2023.

Los sindicatos alemanes ya expusieron su preocupación por los cambios de plantilla que supone el plan. Con el control de la mitad de los puestos en el consejo de supervisión del grupo, los sindicatos temen que el plan tenga efectos negativos en el empleo, al requerir menos mano de obra para fabricar coches eléctricos.

Un coche con motor de combustión tiene unos 1.400 componentes, pero uno eléctrico necesita apenas unas 200 partes; siete veces menos. Unos 436.000 puestos de trabajo en Alemania están directamente vinculados a la fabricación de coches de gasolina y diésel, por lo que con la metamorfosis del eléctrico estarían en jaque, según los sindicatos.

Se prevé que antes de 2020 Volkswagen tendrá que deshacerse de unos 14.000 puestos de trabajo debido a los cambios de producción.

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