El yogur ecológico triunfa entre los amantes de un estilo de vida saludable

Los productos ecológicos revolucionan la lista de la compra

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El yogur fresco gana terreno al pasteurizado entre los consumidores, más atraídos por la producción ecológica

Madrid, 11 de enero de 2018 (13:30 CET)

La pasión por los productos healthy es una tendencia creciente en el mercado y cada vez más usuarios apuestan por escoger productos elaborados bajo un marco de respeto a valores ecológicos. En este sentido, el yogur ecológico merece una especial distinción, dado que se elabora con leche fresca completamente libre de plaguicidas y restos de medicamentos.

Eliminando los aditivos artificiales y productos transgénicos, el yogur ecológico utiliza tan sólo ingredientes que cumplen los estándares eco como la fruta, el azúcar y los fermentos. Además, los procesos necesarios para la obtención del producto final se rigen bajo la legislación de producción orgánica instaurada por la Unión Europea, que certifica el cumplimiento de los estándares marcados en el proceso de elaboración del producto.

El yogur elaborado con leche fresca vive un auge entre los amantes de un estilo de vida saludable, repuntando en sus ventas a la vez que se erige como uno de los símbolos de la alimentación natural y sana.

Beneficios del yogur

“El yogur es un alimento que se digiere más fácilmente que la leche gracias a su acción probiótica”, explica la médico nutricionista Ana Tellería. “En realidad, es una leche fermentada, una leche a la que se le han añadido bacterias lácticas que han dejado como residuo un ácido láctico”.

La principal característica del yogur es, por tanto, que estas bacterias siguen vivas cuando lo comemos, razón por la que debe estar siempre refrigerado. Al llegar al intestino estas bacterias trabajan de forma beneficiosa en nuestra flora intestinal.

Los beneficios que produce este trabajo de las bacterias existentes en el yogur, que se preservan en los yogures ecológicos, son muy diversos: ayudan a regular la flora del intestino y equilibran el sistema digestivo, favorecen la absorción de grasas, combaten la diarrea y el estreñimiento, contribuyen a que asimilemos mejor los nutrientes de los alimentos y ayudan a controlar los niveles de colesterol a la vez que reducen los efectos de los antibióticos.

El biólogo ruso Ilia Metchnikoff, ganador  del Premio Nobel en 1908, fue el primer científico que habló de las propiedades del yogur sobre la flora intestinal. Metchnikoff atribuyó al yogur la longevidad de los pueblos nómadas descubridores del mismo y se encargó de divulgar sus cualidades.

Diferencias entre leche ecológica y convencional

Para preservar estas cualidades beneficiosas del yogur, cada vez más productores como Yogures Ecológicos de La Lechera optan por mantener los procesos ecológicos que garantizan y aseguran que el cultivo y cuidado de los animales se ha hecho de forma sostenible y respetando el medio ambiente.

La leche proveniente exclusivamente de ganadería ecológica procede de vacas que viven en granjas ecológicas cuidadosamente seleccionadas, que reciben una alimentación sana y natural procedente de pastos tratados sin herbicidas ni pesticidas.

Estos animales, además, se benefician de pastos naturales en verano, mientras que en invierno gozan de cobijo y refugio apropiados, con espacio suficiente para poder moverse con libertad. El cuidado de las vacas y el objetivo de facilitarles mejores prados produce unos niveles muy bajos de estrés, que repercuten en unas mejores cualidades de la leche, tanto sensoriales como nutritivas.

La calidad de la leche ecológica en comparación con la convencional deriva en un yogur eco al que no se le añaden ingredientes innecesarios para un producto estrella que vive un gran momento gracias a sus beneficios tanto para la salud como para el medio ambiente.