Cieza en flor: así es la explosión de color más bella del invierno

Entre finales de febrero y mediados de marzo, la floración de casi 5 millones de melocotoneros en Cieza (Región de Murcia) ofrece un maravilloso espectáculo natural teñido de rosa

La floración de Cieza es una de las más hermosas de España. Foto: España en Floración.

Hay momentos del año en los que el paisaje parece detener el tiempo. Ocurre cada año en Cieza, en la Región de Murcia, cuando alrededor de 13.000 hectáreas de frutales convierten sus valles en una inmensa paleta de tonalidades rosas y blancas. En la la Vega Alta del Segura, la floración de Cieza, uno de los grandes espectáculos naturales de España, regresa en 2026 con más fuerza que nunca y con un ambicioso programa cultural y turístico que transforma una actividad agrícola en la mejor excusa para un viaje sensorial.

Entre mediados de febrero y finales de marzo, los campos de melocotoneros, ciruelos, almendros y albaricoqueros de Cieza estallan en color a orillas del río Segura. No se trata solo de una imagen hermosa -que lo es-, sino de una experiencia envolvente: a la belleza del paisaje se suma el perfume leve de las flores, la luz dorada del atardecer sobre las lomas y el silencio apenas roto por el viento.

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A diferencia de otras floraciones más monocromáticas, la de Cieza dibuja un mosaico de tonalidades que va del blanco puro al rosa intenso, salpicado por el verde joven de los cultivos.

Floración multicolor de frutales en Cieza. Foto: España en Floración.

Dónde ver la floración de Cieza

Consciente del creciente interés que despierta este espectáculo natural, el Ayuntamiento de la localidad ha articulado para la Floración de Cieza 2026 una programación que se extiende hasta el próximo 22 de marzo y que consolida el evento como uno de los grandes reclamos del turismo de interior en la Región de Murcia. Más de 60 actividades culturales, deportivas y gastronómicas acompañan a la floración y permiten al visitante sumergirse en la identidad del territorio más allá del paisaje.

Las rutas guiadas por los campos en flor vuelven a ser el eje central de la programación. A pie o en bicicleta, los recorridos atraviesan parajes como La Brujilla o el Paseo Ribereño y permiten acceder a miradores naturales desde los que contemplar la magnitud del espectáculo. El mirador de la Macetúa, el mirador del Olmico, muy próximo al paraje de La Barratera, el mirador de El Soto de la Zarzuela, ubicado a pocos metros del Centro de Recepción de Visitantes de la Floración, el menos visitado mirador de La Torre (en dirección a Caravaca de la Cruz), o el mirador de la Sierra de Ascoy, en uno de los puntos más elevados del término municipal de Cieza, son los mejores lugares para divisar espectaculares panorámicas.

Las visitas al atardecer son las más espectaculares. Foto: Ayuntamiento de Cieza.

Entre las visitas más especiales, las que se organizan al atardecer, cuando la luz tamizada multiplica los matices del paisaje y convierte cada fotografía en una postal.

Más de 60 actividades culturales, deportivas y gastronómicas hacen de la floración de Cieza una experiencia total

También la Vía Verde de la Floración se consolida como una alternativa cómoda y familiar para recorrer kilómetros de huerta en plena explosión cromática.

Cieza: paisajes en flor y mucho más

La floración no se limita al campo. El casco urbano se suma con conciertos, exposiciones y propuestas escénicas que llenan de actividad espacios culturales y plazas abiertas. La música en directo vuelve a dialogar con el paisaje en iniciativas ya consolidadas, mientras que certámenes de fotografía y pintura invitan a interpretar la floración desde una mirada artística. El visitante no solo observa: participa, crea y forma parte del relato.

Los alrededores de Cieza son una fotografía continua. Foto: Ayuntamiento de Cieza.

El calendario incorpora asimismo pruebas deportivas y encuentros populares que refuerzan el carácter festivo del evento. Caminatas como la Subida al Portazgo el 1 de marzo, rutas ciclistas familiares (el 7 de marzo), una ruta motera y carreras temáticas conectan la naturaleza con el deporte al aire libre, favoreciendo un turismo activo y sostenible que respeta el entorno agrícola. La floración, así, se convierte en una celebración colectiva que implica a vecinos, agricultores y viajeros.

La gastronomía ocupa un capítulo propio. Restaurantes y bares de Cieza elaboran durante estas semanas menús especiales (Menús Floración) que ponen en valor el producto local, con especial protagonismo del melocotón, símbolo económico y cultural del municipio. Además, la feria gastronómica Degusta Cieza, del 5 al 8 de marzo, con todo tipo de tapas que rinden homenaje a los sabores locales, completa una experiencia que une paisaje y tradición.

Tesoros más allá de las flores

Quien viaje a Cieza durante la floración descubrirá también un patrimonio que amplía el horizonte de la escapada. El yacimiento árabe de Siyâsa, uno de los más importantes yacimientos arqueológicos de España, la Cueva-Sima de la Serreta, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, o los antiguos sistemas hidráulicos de la Vega Alta recuerdan que esta tierra de larga historia ha vivido siempre vinculada al agua y a la agricultura. La primavera es, quizá, el momento más sugerente para entender esa relación histórica entre naturaleza y cultura.

Cieza, en Murcia.
Alrededor de 5 millones de melocotoneros florecen entre febrero y marzo. Foto: Turismo de Cieza.

Visitar Cieza en flor es aceptar la invitación a disfrutar la belleza de lo efímero. La flor apenas dura unas semanas, pero deja una impresión persistente en la memoria. Autenticidad, sostenibilidad y experiencias con identidad propia se unen así en la floración de Cieza, una escapada imprescindible para descubrir un destino donde el paisaje se convierte en emoción y la emoción, en recuerdo.

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