Castillo medieval, soportales, cerveza artesana y ecos del Cid: así es el último ‘pueblo más bonito de España’
En Burgos, este pueblo amurallado y de trazado medieval intacto cuyas piedras han sido testigo de siglos de batallas y señoríos aún guarda la esencia castellana
Con esta incorporación son 8 los pueblos de Burgos en el club de Los Más Bonitos de España. Foto: Alberto Loyo.
A Santa Gadea del Cid se entra atravesando una puerta medieval del siglo XV y se sale pensando cómo es posible que un lugar así siga fuera del radar. En su interior conviven murallas, un castillo levantado sobre la roca, calles porticadas y un antiguo hospital de peregrinos convertido en bar donde sirven cerveza artesana elaborada en el propio pueblo. Fuera, desfiladeros, buitres leonados, rutas en bicicleta eléctrica y un paisaje tan abrupto que algunos ya lo conocen como los “fiordos burgaleses”.
Antigua frontera de los reinos de Castilla y Navarra, cruce de caminos y rutas comerciales, este pequeño enclave en la provincia de Burgos ha sabido conservar algo más difícil que su patrimonio: la esencia de un pueblo castellano en el que aún resuenan los ecos del Cid, pero donde también hay vida y hay sorpresas, en forma de proyectos sostenibles, como un granero de estilo americano en el que se destila lavanda.
Última incorporación a la selecta red de los Pueblos Más Bonitos de España, Santa Gadea del Cid es un destino que mantiene en pie una estimulante relación entre patrimonio, belleza, paisaje y vida rural.


Santa Gadea del Cid
Al norte de la provincia de Burgos, casi en el límite entre Castilla y León y el valle del Ebro, dos puertas fortificadas y flanqueadas por torres siguen marcando el acceso al casco histórico, declarado Conjunto Histórico Artístico en 1973.

Si bien de sus murallas solo quedan algunos tramos, resisten perfectamente el paso del tiempo estas puertas que daban acceso a la ciudad medieval: Encima de la Villa, en la que se situó la antigua cárcel, y Arco de la calle de Abajo o de las Eras, ambas del siglo XV, con doble arco apuntado, saeteras y escudos ya borrados con las armas de los Padilla y Manrique.
Al alzar la vista, el siempre vigilante castillo de los Padilla, que se alza sobre una roca. Levantado sobre una antigua fortaleza del siglo XI, la actual construcción data del siglo XV y mantiene su patio de armas y su torre del homenaje, recuerdo de su papel defensivo, así como las bien conservadas nervaduras góticas de su bóveda.
En torno al castillo se despliega la villa, con su casco histórico formado por calles estrechas e irregulares, siempre sobrias, que dejan ver casas de entramado de madera y ladrillo de tejar, casonas con escudos tallados en piedra que hablan de un pasado noble y pequeñas plazas.

Los pasos sin rumbo conducen siempre a la Plaza de la Iglesia, rodeada de encantadores soportales y donde, siglos atrás, se celebraban los mercados medievales.
Esta plaza está además presidida por la hermosa iglesia de San Pedro: un templo gótico cuyo aspecto robusto y torre almenada confirma que sirvió tanto para rezar como para defenderse de ataques enemigos. En su interior, destaca el retablo renacentista de San Pedro del siglo XVI.
Un bar con casi 600 años de historia
En la misma plaza, uno de los lugares más sorprendentes del pueblo, ejemplo de cómo el patrimonio y la historia en Gadea del Cid no solo se admiran, sino que han encontrado nuevas formas de vivirse.

Se trata del antiguo Hospital de San Lázaro, edificado en 1465 para acoger a pobres, enfermos y transeúntes y que hoy es uno de los bares más top del municipio.
Aquí se puede degustar, entre otros tragos, la Cerveza Gadea, que se elabora artesanalmente en una fábrica de la localidad. Nacida como pequeño proyecto personal de Javier Gómez, un emprendedor empeñado en hacer cerveza en su pueblo, actualmente elabora diferentes variedades como la American IPA, la Hefeweizen -su cerveza de trigo de tradición bávara-, la más ligera y refrescante English Summer Ale o la potente cerveza negra Imperial Stout.
Además de probar estas cervezas, de Santa Gadea hay que salir con miel: la que elaboran de forma 100% natural y artesana mielybellotas.com, que nace en las faldas del monte Mancubo, uno de los picos más altos del parque natural de los Montes Obarenes, en los que se enmarca la localidad.

Qué hace un granero americano en Burgos
Más allá del casco histórico, la ermita del Patrocinio, del siglo XVIII, la ermita Virgen de las Eras, del siglo XII y de marcado estilo románico, o el Monasterio de Nuestra Señora del Espino, un hermoso ejemplo de la construcción gótica medieval del siglo XV, catalogado como Bien de Interés Cultural, son otros de los tesoros históricos y artísticos de Santa Gadea del Cid.
Más allá del patrimonio, un lugar que hay que conocer sí o sí es la finca del Granero de San Francisco, que ocupa las tierras del antiguo Convento de San Francisco y San Bartolomé, fundado nada menos que en 1458 por la Orden de Franciscanos Observantes y que llegó a contar con una congregación de 25 frailes en el siglo XVIII.

En una sorprendente estructura que recrea el típico granero norteamericano encontramos un proyecto de cultivo y transformación de lavanda, con su propia destilería, donde se puede conocer todo el proceso y además adquirir jabones, aceites esenciales, ambientadores o sales de baño, entre otros.
En sus propios y bellísimos campos de lavanda se realizan también actividades culturales como conciertos, talleres y exposiciones, dando lugar así a un espacio en el que confluyen historia, naturaleza y desarrollo sostenible.
Territorio Obarenes
Y luego está el entorno. Santa Gadea del Cid forma parte de Territorio Obarenes, en el Parque Natural de Montes Obarenes-San Zadornil, una de las zonas naturales más desconocidas pero también más espectaculares del norte peninsular.


El relieve y la geografía se confabulan aquí en forma de abruptos desfiladeros, densos bosques y cortados rocosos para dar lugar a todo tipo de propuestas que combinan naturaleza y aventura, siempre bajo la atenta mirada de buitres leonados y halcones peregrinos.
Las actividades tienen bastante que ver con esa naturaleza poco domesticada: rutas en bicicleta eléctrica, vías ferratas, senderismo, observación de aves desde sus miradores o navegación silenciosa en barco electrosolar por el Pantano de Sobrón, ya conocido como los “fiordos burgaleses”.
Con la inclusión de Santa Gadea del Cid en la red de Pueblos Más Bonitos de España son ya ocho los pueblos que pueden presumir de este reconocimiento: Frías, Puentedey, Castrojeriz, Lerma, Covarrubias, Caleruega, Poza de la Sal y desde ahora, también Santa Gadea del Cid.