La CEV alerta de que se dispara el consumo de hormigón y se desploma el consumo energético de la industria
La patronal que preside Vicente Lafuente destaca que casi el 15% de todas las compras de viviendas en España se realizan en la Comunidad Valenciana
El presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), Vicente Lafuente. (Foto: Kike Taberner)
La patronal autonómica CEV, presidida por Vicente Lafuente, alerta en su informe económico del primer trimestre que la construcción ha experimentado un acelerón en el consumo de hormigón mientras el conflicto bélico en Irán ha impactado de lleno a la industria, lo que ha reducido drásticamente el consumo de energía. El turismo, por su parte, continúa con su crecimiento mientras la agricultura profundiza en su deterioro.
La CEV asegura que la producción de hormigón en la Comunidad Valenciana crece un 20,9%, según los últimos datos publicados por la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado (Anefhop), correspondientes al cuarto trimestre de 2025 (último dato
disponible). Este crecimiento duplica al registrado en la media nacional y es especialmente intenso el crecimiento en en Castellón y Valencia, con el 26,2 % y del 32% de aumento respectivamente.
Este incremento se une a un aumento del número total de visados en la Comunitat Valenciana del 26,92% durante los meses de enero y febrero en comparación con los datos registrados en noviembre y diciembre de 2025. «Este avance fue, además, significativamente superior al
registrado en el conjunto de España», incide la CEV, que recuerda que el número de compraventas registradas en la Comunitat Valenciana representó el 14,95% del total nacional, con un peso del 11,68 % en vivienda nueva y del 15,88 % en vivienda usada. «Pese al descenso registrado, «La Comunitat se mantuvo como la tercera autonomía con mayor volumen de transacciones inmobiliarias, únicamente por detrás de Andalucía y Cataluña», especifica la CEV.
Esta situación del sector de la construcción contrasta con la que vive la industria, que en el primer trimestre del año registró un desplome del 32% en el apartado de consumo energético para usos no domésticos.
La patronal azulejera Ascer es la que refleja de forma más directa el golpe energético. El sector confirma la desaceleración, con una caída de la cifra de negocios del 4,6% en valor y del 6,0% en volumen. La demanda exterior “sigue débil” y el escenario está marcado por “políticas comerciales erráticas y conflictos bélicos”. El impacto más sensible llega por el gas: ASCER señala que el precio “se ha llegado a duplicar” y recuerda que el azulejo es un sector “gasintensivo”.
El entorno también aprieta a Anffecc, la patronal de fritas, esmaltes y colores cerámicos, que vincula la caída de las exportaciones a las “turbulencias geopolíticas” y a la “menor demanda de mercados clave como Argelia”. La asociación reclama que las exigencias regulatorias se ajusten a “la realidad de la industria” y a sus “posibilidades reales de descarbonización”.
En el metal, Femeval habla de “fuertes contrastes”. La actividad productiva cae un 6,1%, aunque el empleo alcanza el “mayor volumen de empleo de las últimas décadas”. El conflicto se traslada por un “fuerte incremento en los costes energéticos, logísticos y de materias primas”, con un 5,7% de empresas muy gravemente afectadas y un 38,1% con impacto grave.
Quimacova sitúa al sector químico en una evolución “ligeramente contractiva” y anticipa un escenario de “crecimiento muy limitado y alta volatilidad”. La química básica sufre una “contracción moderada” por los elevados costes energéticos y la demanda industrial débil, mientras que la inversión se concentra en descarbonización, eficiencia energética, digitalización y trazabilidad.
La madera y el mueble, según Fevama, entran en un “contexto de desaceleración”. El mayor impacto se concentra en la subida de la energía, los fletes marítimos y las materias primas vinculadas al petróleo. En calzado, Avecal detecta “moderación, estancamiento o ligera caída”, con costes de transporte, logística, carburantes, materias primas y suministros al alza. En agroalimentación, Fedavoca mantiene un “comportamiento positivo y resiliente”, pero la inversión “se mantiene cautelosa ante la incertidumbre global”.
El turismo aparece como uno de los grandes contrapesos a la debilidad industrial. La CEV subraya que la evolución favorable del turismo internacional permitió sostener las exportaciones de servicios y amortiguar el deterioro del saldo comercial de mercancías. En abril, la Comunitat recibió 1,29 millones de turistas internacionales, un 15,6% más que un año antes, con un gasto total de 1.463,1 millones, un 16,6% más. En el primer trimestre, Hosbec cifra la ocupación hotelera en el 60,4%, con 1.880.898 viajeros y 5.449.350 pernoctaciones. La patronal hotelera habla de un “inicio de año irregular”, aunque marzo quedó “medio punto por encima de los datos de 2025”, apoyado en el mercado internacional.
La hostelería también mantiene el tono positivo, pero con menos margen. La FEHV apunta a un “comportamiento positivo”, aunque dentro de un escenario de crecimiento más moderado y de “presión sobre la rentabilidad”.
En agricultura, el informe dibuja un sector sostenido por la demanda exterior, pero golpeado por los costes, la meteorología y la falta de soluciones contra plagas. La campaña citrícola 2025/2026 prevé 2,5 millones de toneladas, un 8% menos que la anterior, y las ventas exteriores de “frutas, hortalizas y legumbres” se mantienen como el principal grupo exportador de la Comunitat, con el 19,6% del total. AVA-ASAJA considera que las perspectivas del sector “no son positivas”, en un entorno marcado por la “falta de soluciones eficaces, tanto fitosanitarias como biológicas, para combatir plagas y enfermedades”.
El problema de fondo vuelve a ser la rentabilidad. AVA-ASAJA advierte de que el contexto internacional sigue presionando los márgenes por la escalada de costes: fertilizantes nitrogenados, abonos, gasóleo agrícola, semillas, plásticos y mano de obra.