Air Nostrum no logra entrar en el mercado argentino tras invertir 33 millones

La empresa ha intentado hasta en tres ocasiones convertirse en operador en Argentina, pero no ha logrado el objetivo

cityjet

Bertomeu es el mayor accionista de la aerolínea. Foto: EFE.

Malas noticias para la aerolínea valenciana, Air Nostrum. Tras haber perdido más de 140 millones de euros a causa de las restricciones de movilidad, ahora se ha cancelado su entrada como operador en los vuelos interiores de Argentina.

La compañía evitó solicitar en concurso de acreedores en 2020 gracias a la moratoria aprobada por el Gobierno hasta el 31 de diciembre. De hecho, ha aplicado varias medidas para poder superar este periodo con un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que aún mantienen a 1.500 trabajadores, el apoyo del Instituto de Crédito Oficial (ICO) o la restricción de los costes. Además, está pendiente de recibir 129 millones de euros del fondo estatal para el rescate de empresas estratégicas.

El presidente de Air Nostrum, Carlos Bertomeu, ha explicado que han perdido 33 millones de euros de los créditos con sus filiales de Sudamérica. Su entrada en Argentina nunca ha resultado positiva, ya que en 2016 el presidente del país, Mauricio Macri, impidió un acuerdo con la compañía regional Sol. Un año más tarde probó con Flyest, una compañía nueva que se vio truncada con la pandemia y tuvo que venderla.

La empresa tiene dudas sobre su futuro

Bertomeu ha informado de una caída de los ingresos en más de 25o millones de euros, de 539 a 256 millones, la pérdida de más de seis millones por coberturas de combustible o los 16,6 milllones que ha tenido gastar para el mantenimiento de los aviones durante el parón de la actividad.

La auditoría de las cuentas presentada muestra una «incertidumbre material», que provoca «dudas significativas sobre la capacidad de la Sociedad para continuar como empresa en funcionamiento».

El objetivo que perseguía la empresa antes de la pandemia era crear un grupo de empresas de servicios vinculados a la aviación, con la fusión con la aerolínea irlandesa CityJet. Así, buscaba tener presencia tanto en Europa como en Sudamérica y prestar servicios de mantenimiento, formación, leasing o extinción de incendios.

Pero los planes cambiaron con la llegada de la Covid-19 y tuvieron que destinar todos los recursos para sobrepasar la crisis. Además, ahora se encuentra sumergida en la entrada del nuevo operador ferroviario de Alta Velocidad, Ilsa, que empezará a operar en el segundo semestre de 2022.