Rafa Juan, el rey del pan que se desenganchó de Juan Roig (Mercadona) con marcas líderes
El peso de las ventas en el exterior han pasado del 2% al 22% desde la salida de Mercadona y gracias a la entrada en Francia y Argelia a la que se suma Portugal con la compra de Panrico
Sede de Vicky Foods. Foto Sergi Escrivá
En 2008 era todo o nada. Rafa Juan tuvo que decidir si era proveedor en exclusiva de Mercadona o se desenganchaba de la cadena de supermercados de Juan Roig. Dulcesol decidió ir por libre en un momento en el que las marcas caían del lineal de Mercadona para ser sustituídas por Hacendado. Dos modelos modelos opuestos en los que ambos han tenido notable éxito.
Desde aquella decisión, que tuvo un periodo de desenganche de tres años (2009-2011), Rafa Juan no ha parado de hacer crecer a su empresa, renombrada como Vicky Foods en 2019, ya que ha ido incorporando un portfolio de marcas líderes a la que acaba de sumar Panrico.
En 2011, la compañía dirigida por Rafa Juan facturó 230 millones de euros. Las últimas cuentas presentadas, referentes a 2024 (13 años después), más que triplican la facturación (+207%) al alcanzar los 707 millones de euros, tras registrar un crecimiento del 12% en el último año. Porcentualmente, el crecimiento es mayor que el de Mercadona, que en esos trece años ha pasado de 17.831 millones a 38.835 (+117%).
De tener una exposición grande a Mercadona y unas ventas testimoniales en el extranjero, el panadero reconvertido también en referente de la bollería, ha pasado a tener una empresas internacional con centros de producción en Francia, Portugal y Argelia, además de en Valencia.
El origen se remonta a los años 50 cuando Victoria Fernández dejó Asturias, su tierra de origen, a los 23 años para instalarse en la pequeña población valenciana de Gandía junto a su marido, Antonio Juan. La panadería tenía ocho empleados y empezaron a apostar por los postres porque eran más duraderos. En 1978, el matrimonio creó Dulcesa SA y al enviudar Victoria Fernández tomó las riendas de la empresa a la que posteriormente se incorporarían sus hijos Rafael (actual CEO), Juan José y María Dolores.
El grupo Dulcesol fue creciendo y se convirtió en proveedor de Mercadona, relación que se decidió poner fin en 2009 porque Juan Roig exigió que los interproveedores sólo pudieran trabajar para su cadena de supermercados.
El desenganche de Mercadona se produjo en 2009 pero ya desde 2008 se empezó a preparar la compañía de pan y bollería para lo que iba a necesitar con un plan inversor que superó los 23 millones de euros.
Después del periodo de tres años de desenganche (2012), la compañía facturó 249,2 millones de euros, un 7,3% más que el año anterior. El 8,6% fueron exportaciones, porcentaje que en 2008 solo era del 2,6% y que en 2013 siguió aumentando por encima del 10%. Actualmente, supera el 22% de la facturación.
Para esta estrategia, la compañía ha tenido dos palancas. Por un lado, la diversificación geográfica. En septiembre de 2013, la compañía adquirió la distribuidora Montperal, ubicada cerca de Perpiñán, lo que le permitió a la compañía de Gandía contar con un almacén de 1.600 metros cuadrados y con más de 500 puntos de venta en Francia. Después llegó la planta de Orán, que entró en funcionamiento a principios de 2014 con una plantilla de 100 trabajadores. La inversión fue de 10 millones de euros.
Tras estas aperturas, llegó ayer el anuncio de la compra de Panrico, lo que le da entrada en Portugal y se convierte en el rey del pan de la península ibérica. En paralelo a la diversificación geográfica, Vicky Foods tiene un amplio surtido de marcadas muy alejado de la concentración en Hacendado a la que renunció. Entre sus marcas propias se incluyen Dulcesol, Hermanos Juan, Be Plus, Il Forno di Gionvanni Ricci y FIT´Z a la que ahora ha añadido Panrico.