Porcelanosa, Simetría e Internxt (participada por Juan Roig) entran en el clúster de defensa Apolo de S2 Grupo
Llorca convoca para presentar la "Alianza Valenciana por la Seguridad y la Defensa" con la pugna empresarial apaciguada
Héctor Colonques García, managind director en Asia y Pacífico de Porcelanosa
El clúster de defensa Apolo, presidido por José Rosell, de S2Grupo, ha crecido justo antes de que se presente la «Alianza Valenciana por la Seguridad y la Defensa», es decir, la estrategia del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. El plan político se había dilatado por la desunión empresarial. Según han confirmado fuentes empresariales, Apolo ha sumado como socios a empresas de la relevancia de Porcelanosa, Simetría e Internxt, participada por Juan Roig.
Tal y como desveló Economía Digital, hoy 2 de julio, se va a presentar la hoja de ruta de la Comunidad Valenciana en materia de defensa, un documento similar al que en otras comunidades autónomas se ha desarrollado. Andalucía lleva tiempo ya con sus clusters y asociaciones alineadas y ya presenta proyectos como el confirmado ayer por la multinacional tecnológica española EM&E Group, que ha formado con la localidad de almeriense de Viator un protocolo para la futura implantación de una planta de producción y logística de componentes y subsistemas avanzados.
Previa a esta presentación, el Hub de la Defensa, que fue la unión de los clusters de Innovación (Paco Gavilán), AVIA (Paco Segura) y Espai Aéreo (Pepe Nieto) decidió poner fin a su aventura como punta de lanza de la defensa en la Comunidad Valenciana. Bajó los brazos diciendo: «A partir de ahora, la actividad desarrollada hasta la fecha en el marco del Hub se canalizará a través de la Comisión de Seguridad y Defensa de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), presidida por Vicente Lafuente, que asumirá la interlocución empresarial».
Aunque desde los entornos tanto de Apolo como del Hub de Defensa rehuyen cuando se les incide en su enfrentamiento, el paso atrás del Hub de Defensa la semana pasada provocó un paso adelante de Apolo hace dos días.
Se produjo este martes, 30 de junio. Apolo celebró una reunión interna en la que buscó aumentar su peso. Se le venía acusando a José Rosell que Apolo no era un clúster sino «S2 Grupo y nada más». De hecho, sus socios no gozan de enorme reconocimiento público. Eran cuatro: Factor, Inelcom, B-Libe y Quibim.
En esa cita, llamada «primera reunión de coordinación» (Apolo se fundó el 6 de febrero y se le dijo a Rosell «de momento, callar»), el clúster triplicó sus socios. Se han incorporado Porcelanosa, Becsa/Grupo Simetría y Internxt, sociedad participada por Juan Roig.
También Guztec Polymers, Laberit Sistemas, Tejidos Royo, Macer, Sinerkab, Lemar Leben Group, Aleson, Mecanizados Sinc, Angis y Quasar Dynamics.
Tal y como informó Economía Digital, hay dos tractoras muy relevantes para aplicar en concursos de Defensa que están, todavía, a la espera de incorporarse a Apolo. La paz empresarial les ha animado y esperan que la estrategia que presente Llorca les termine de empujar para impulsar proyectos que se realicen junto al tejido empresarial de la Comunidad Valenciana.
De hecho, hay en la definición de la visión en el plan estratégico del Clúster de Defensa de la Comunidad Valenciana una clara vocación de alinearse con las estraegias púbicas.
Apolo define su visión como: «Contribuir a convertir a la Comunidad Valenciana en un referente nacional e internacional en innovación, producción (diseño y fabricación) y colaboración en el ámbito de la defensa, integrando capacidades industriales, tecnológicas y académicas bajo el paraguas de la Alianza Valenciana por la seguridad y la defensa y en coordinación con el Ministerio de Defensa«.
Su misión es: «Participar en fortalecer el ecosistema colaborativo existente en la Comunitat Valenciana entre empresas y asociaciones, universidades, centros de formación profesional, agentes de innovación y administraciones públicas para impulsar la competitividad y la innovación dual para el ámbito civil y militar».
Entre las inquietudes de Apolo está acceder al mercado de la defensa, para lo que es clave aspectos como el registro de industria de defensa o el acceso a información clasificada.