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Uno de cada dos españoles recurre a Google para buscar respuestas a sus problemas de salud, aunque las fuentes de consulta no siempre son fiables

Economía Digital

Las autoridades sanitarias pueden detectar la aparición de una enfermedad por el índice de búsquedas de Google.

Barcelona, 12 de mayo de 2017 (12:43 CET)

Las autoridades sanitarias no necesitan esperar los informes médicos para detectar la aparición de una epidemia o el brote periódico de enfermedades como la gripe: basta consultar con los algoritmos de Google e identificar cuáles son las palabras más consultadas en las últimas búsquedas.

El ‘doctor Google’ es el nuevo protagonista del panorama sanitario: el 49% de los internautas españoles de 16 a 74 años han buscado información sobre medicina o enfermedades en los últimos tres meses, según precisa un estudio de Eurostat. Una década atrás, este índice apenas llegaba al 19%.

Los temas más consultados son los relativos a lesiones, enfermedades, nutrición y consejos para mejorar la salud. Pero España no es el país que más rastrea información sobre cuestiones médicos: en la estadística europea se encuentra en séptimo lugar, a una distancia considerable de Luxemburgo (71 %), Dinamarca (65 %) y Alemania (63 %).

Entre las razones para este incremento del uso de Google como oráculo médico se encuentra la facilidad para acceder a Internet, la mayor sensibilidad social por mantener una buena salud, “y las personas afectadas por una enfermedad han pasado de ser paciente pasivos a activos”, dijo Manuel Armayones, director del futuro eHealth Center de la Universitat Oberta de Catalunya.

Los riesgos de consultar temas médicos en Internet

Sin embargo, pedir consejos sobre medicina y nutrición en Internet tiene sus riesgos, “como la confianza en la fuente y el nivel de conocimientos digitales que tenga el internauta”, explicó Carme Carrion, profesora de los estudios de salud en esta universidad virtual.

Carrion detalló que cuando un internauta pone el nombre de una enfermedad, por lo general entre las primeras entradas se encuentra Wikipedia, cuya fiabilidad –al ser una web de contenido abierto- no siempre es del 100%. También hay numerosos portales de información general que publican –o más bien, replican- consejos sobre cuidado de la salud, dietas y remedios caseros escritos por redactores que no son profesionales de la medicina.

La meta es conseguir mejor calidad de información

Pero no se puede recomendar a la población que deje de consultar por Internet. Por ello, la estrategia –tanto de médicos como de expertos en tecnología- debería ser buscar un mejor posicionamiento de la información de calidad, y brindar a la ciudadanía “criterios para valorar y diferenciar los contenidos que encuentran en la web, dijo Armayones.

Google no es la única fuente de consulta. Un ejemplo de portal que bien utilizado puede tener resultados positivos es 'Patients like me', donde se comparten experiencias entre enfermos y en la que también intervienen profesionales de la salud. "La e-health (salud en línea) ofrece herramientas, soluciones y estrategias que nos permiten monitorizar nuestro estado de salud", explicó Carrion.

"De esta manera –añadió‒ los pacientes diabéticos o asmáticos pueden hacer un seguimiento de su patología y, a la vez, que se puedan conectar con profesionales y evitar ir en vano a los centros de salud".