El balance de Murtra (Telefónica) en Latinoamérica: 3.600 millones en ventas, Brasil como motor y el reto de Venezuela
Marc Murtra en un montaje
Más de un año después de la llegada de Marc Murtra a la presidencia de Telefónica, se ha constatado la aceleración definitiva en la estrategia de repliegue en Latinoamérica. Lo que durante años fue una presencia extensa —y en muchos casos problemática— en la región, se ha transformado en una política decidida de desinversión, simplificación y concentración en mercados clave. El balance de la estrategia hasta la fecha es clarificador: más de 3.600 millones de euros en ventas de activos, Brasil consolidado como uno de los pilares del grupo y Venezuela como el último frente pendiente.
El proceso de salida ha sido rápido y, en gran medida, ordenado. Telefónica ha vendido o acordado la venta de sus filiales en Colombia, Argentina, Ecuador, Uruguay, Perú, Chile y México, desmantelando en la práctica la antigua división Hispam.
Esta batería de operaciones no solo ha permitido reducir exposición a economías volátiles, sino también generar caja y rebajar deuda en un contexto de presión sobre el flujo de caja y la rentabilidad del grupo. Algo clave para el objetivo de consolidación tan destacado desde que Murtra asumiera el cargo.
La lógica estratégica es clara: abandonar mercados con alta incertidumbre regulatoria, depreciación de divisas y baja rentabilidad, para reforzar aquellos con escala, estabilidad y potencial de crecimiento. En este rediseño, Brasil emerge como el gran ganador.
Brasil, pieza clave de Telefónica
La filial brasileña, que opera bajo la marca Vivo, se ha convertido en uno de los principales motores financieros de Telefónica. En 2025, Telefónica Brasil registró unos ingresos de 59.600 millones de reales (unos 9.764 millones de euros) y un beneficio neto de 1.015 millones de euros, con un crecimiento del 11,2% . Estas cifras contrastan con la evolución más moderada —e incluso negativa en algunos casos— de otros mercados clave del grupo.
En términos de peso dentro del grupo, Brasil representa ya el 23% de los ingresos, solo por detrás de España (36%) y por delante de Alemania (28%) si se consideran ajustes regionales. Además, el crecimiento orgánico en Brasil (+7,1% en el segundo trimestre de 2025) supera ampliamente el de mercados maduros como España o Alemania.
La comparación con otras geografías refuerza su papel estratégico. En Reino Unido, donde Telefónica participa a través de Virgin Media O2, el negocio registró pérdidas significativas en 2025, afectado por ajustes contables y un entorno macroeconómico adverso. Alemania, por su parte, mantiene un desempeño sólido pero sin el dinamismo del mercado brasileño. España, aunque estable y generadora de caja, presenta crecimientos más limitados.
Un dato más simbólico es también el cambio de equilibrio dentro del grupo a nivel bursátil. La capitalización de Telefónica Brasil ha llegado a superar a la de la matriz, superando los 23.000 millones de euros frente a los 21.500 millones de la cotizada española. Este hito refleja la confianza del mercado en el negocio brasileño frente a las dudas sobre el conjunto del grupo, todavía lastrado por desinversiones y ajustes.
Brasil no solo aporta crecimiento, sino también estabilidad y visibilidad, gracias a su escala, su posicionamiento en el segmento premium y el avance en redes de fibra y 5G. Para Murtra, es junto a España, Alemania y Reino Unido uno de los cuatro pilares sobre los que construir el futuro de Telefónica.
Venezuela: la venta más complicada
Frente a este mapa cada vez más simplificado, Venezuela aparece como la última pieza por resolver. Es el único gran mercado latinoamericano que aún permanece en el perímetro del grupo, pero también el más complejo.
La situación política, económica y regulatoria del país ha dificultado durante años cualquier intento de venta. La hiperinflación, los controles de capital, las sanciones internacionales y la inseguridad jurídica han reducido el atractivo del activo y limitado el número de potenciales compradores.
Sin embargo, la hoja de ruta de Murtra no ha cambiado: Telefónica sigue decidida a salir de Venezuela. En este contexto, el interés reciente de Millicom por expandirse en la región abre una posible vía. La compañía, que ya ha adquirido varias filiales de Telefónica en Latinoamérica, podría convertirse en un candidato natural para la operación.
El desenlace dependerá, en gran medida, de la evolución del entorno político y de la capacidad de estructurar una transacción viable en un mercado altamente intervenido. Pero la dirección estratégica es inequívoca: completar la salida de Hispanoamérica.
En conjunto, el balance de la etapa de Murtra en Latinoamérica apunta a una transformación profunda del perfil de Telefónica. De un operador disperso en múltiples mercados emergentes a un grupo más concentrado, con menos riesgo y mayor foco en negocios rentables.
La desinversión ha sido el precio a pagar para ganar en claridad estratégica. Y Brasil, convertido en joya de la corona, es la prueba de que el nuevo rumbo empieza a dar resultados. Queda Venezuela como último obstáculo para cerrar un ciclo que redefine la presencia histórica de Telefónica en la región.