Urbas eleva el pasivo hasta los 144 millones en confrontación con la administración concursal
El grupo Urbas, en concurso de acreedores, eleva de 121 millones a 144 millones la deuda con acreedores, entre los que se encuentran sociedades aparentemente vinculadas con el presidente Juan Antonio Acedo.
Sede de Urbas.
Urbas, en concurso de acreedores, ha actualizado el pasivo declarado en el Juzgado elevando la cifra hasta los 144 millones de euros, desde los 121 millones comunicados anteriormente.
La clasificación y valoración de los créditos y la identidad de los acreedores ha enfrentado a Urbas y a su presidente, Juan Antonio Acedo, con la administración concursal designada por el Juzgado Mercantil número dos de Madrid, los despachos Auren y Kepler.
Como ha publicado este diario recientemente, la administración concursal ha elaborado un primer informe de evaluación de la situación de Urbas advirtiendo que el plan de reestructuración presentado por la empresa no es viable, lo que acerca al grupo a la liquidación.
Los empleados de Joca, filial de Urbas, denunciaron ante el Juez el 31 de marzo que llevan sin cobrar desde noviembre
Los administradores concursales advierten, en documentación enviada al Juzgado que suma cerca de 2.000 folios, sobre vínculos existentes entre los dos mayores acreedores de Urbas, las sociedades Larisa Inverpromo (21,2 millones de deuda) y Germux Invest (15 millones), con Juan Antonio Acedo.
Otros grandes acreedores de Urbas son el banco marroquí Attijariwafa Bank (12 millones); la aseguradora Asefa (11,3 millones); y la filial española de la firma de inversión estadounidense Oakhill (8,8 millones de euros).
También reclaman deudas millonarias la consultora McKinsey (5,5 millones), y la Sareb (6,5 millones de euros).

En el informe presentado por la administración concursal sobre la situación de Urbas, entre otras muchas advertencias, se destaca que la compañía incluye en su lista de acreedores una deuda de 0,6 millones de euros con la Agencia Tributaria. Pero subrayan que el organismo ha comunicado que la deuda en realidad asciende a 6,6 millones de euros.
El listado actualizado por Urbas, en el que cifra el pasivo total en 144 millones de euros y el activo en 89 millones, no modifica sin embargo la deuda estimada de 0,6 millones con la Agencia Tributaria.
Urbas ofrece a sus acreedores en su propuesta de convenio una espera de tres años para cobrar las deudas, sin quitas. La compañía sostiene que los administradores concursales están impidiendo que logre sacar adelante su propuesta.
«Lo que buscan los administradores concursales es llevar a liquidación a una empresa que tiene activos de sobra para salir adelante y un plan para pagar a todos sus acreedores», afirman fuentes de Urbas.»
«En cualquier caso», añaden, «el informe de los administradores no es vinculante y sacar adelante el convenio depende solo de las adhesiones de los acreedores».
Sobre la actualización del pasivo declarado ante el Juzgado, desde Urbas se indicó el viernes a este diario que no había cambiado.
«Lo que ha cambiado», señalaron, «es la calificación de algunos créditos». La ley obliga a que los créditos pendientes de sentencia judicial «cambien su calificación cuando se produce esa sentencia; lo que antes tenía una calificación de contingente y un valor indeterminado, pues dependía del resultado de litigio, ahora pasa a tener ser calificado como ordinario y a tener un valor concreto, que es precisamente el que indica la sentencia».
«Lo que durante el litigio valía contablemente como cero (aunque estaba provisionado), por lo tanto, pasa a tener un valor ya confirmado por sentencia», dijeron.
Joca (Urbas), sin cobrar desde noviembre
Los empleados de la ingeniería Joca, filial de Urbas, denunciaron a finales del pasado mes de marzo que llevan meses sin cobrar.
La representación sindical de Joca envió un escrito al Juzgado Mercantil número dos de Madrid, al frente del concurso de Urbas, en el que denunció que la plantilla de la empresa «viene sufriendo el impago de sus retribuciones salariales«, encontrándose pendiente de cobro las nóminas de entre noviembre y febrero.
El escrito, enviado el pasado 31 de marzo, advertía que la situación estaba provocando un grave estado de «inestabilidad laboral y social», estando en riesgo la continuidad de Joca.
Acedo se trasladó el jueves a Badajoz para hablar con los trabajadores de Joca
Desde Urbas se ha asegurado a este diario que el miércoles el presidente Juan Antonio Acedo «tuvo conocimiento de la delicada situación de Joca», y que un día más tarde «se desplazó hasta la sede de la filial en Badajoz para reunirse con todos los trabajadores y cerrar un acuerdo con el apoyo de todos ellos para abonar a la mayor brevedad las nóminas pendientes».
Entre 2020 y 2022 Urbas llevó a cabo una agresiva política de crecimiento inorgánico mediante la adquisición de empresas que se encontraban en una delicada situación financiera, entre ellas las constructoras Murias, Joca, Urrutia y Ecisa; las promotoras Nalmar, Jaureguizar y Alandalus: o las empresas de ingeniería y servicios Ksilan, Sainsol, Ingeser, y Fortia.
Entre los contratos más relevantes comunicados por Joca se encuentra la ejecución del Tren Metropolitano de Cochabamba, el primer tren eléctrico de Bolivia.