Ryanair cumple su amenaza a Aena: 6 de 9 aeropuertos castigados ya pierden pasajeros
Tras Santiago, los siguientes aeropuertos más castigados son Valladolid, Jerez, Zaragoza y Santander
Archivo – Un avión de la aerolínea Ryanair.
El pulso de Ryanair con Aena se materializa en buena parte de los aeropuertos regionales españoles, 6 de los 9 castigados por la aerolínea irlandesa han perdido pasajeros en la última temporada de invierno.
Su estrategia de recorte de plazas y bases ha presionado el tráfico en varias terminales, pero no ha conseguido provocar un daño homogéneo en todos los aeródromos afectados, porque en algunos casos otras aerolíneas han ocupado rápidamente el hueco dejado por la compañía de Michael O’Leary.
El caso más destacado es el de Santiago de Compostela, que encabeza el desplome con una caída del 30% de sus pasajeros, lo que equivale a 327.000 viajeros menos en el periodo analizado.
El revés es especialmente relevante porque la capital gallega perdió la base de Ryanair, que operaba allí con dos aviones, y porque la marcha de la compañía desencadenó además un ajuste laboral en los servicios de asistencia en tierra vinculados a esa operativa.
Santiago era uno de los aeropuertos regionales más expuestos al peso de Ryanair en su oferta y, al desaparecer esa capacidad, la terminal ha quedado más dependiente de la reacción del resto de aerolíneas y de la evolución de la demanda local.

El resultado es una caída que refleja una menor oferta y también la dificultad de sustituir de forma inmediata un operador que concentraba una parte sustancial de la conectividad del aeropuerto.
Ryanair: valladolid, Jerez y Zaragoza también ceden
Tras Santiago, los siguientes aeropuertos más castigados son Valladolid, Jerez, Zaragoza y Santander, todos ellos con descensos de tráfico, aunque de distinta intensidad.
Valladolid pierde en torno al 15% de sus pasajeros, una merma ligada al abandono total de Ryanair, que dejó de operar allí ya en el verano de 2025 y no ha vuelto a abrir esa base durante el invierno.corporate.
Jerez, por su parte, ha registrado una caída más moderada, en torno al 3% en los últimos cinco meses, pero sigue acusando la ausencia de la aerolínea irlandesa, que también retiró su actividad completa del aeropuerto gaditano.
En el caso de Zaragoza y Santander, la reducción de capacidad anunciada por Ryanair no se ha traducido en un desplome equivalente, pero sí en un retroceso aproximado del 1% de pasajeros, suficiente para confirmar que el repliegue de la low cost sigue pasando factura a la conectividad de ambos aeródromos.
Hay excepciones
No todo ha sido pérdida. Tenerife Norte ha resistido mejor que el resto y ha terminado incluso con un ligero aumento de pasajeros, de unas 19.000 personas más, lo que supone un avance inferior al 1%, pero relevante por el contexto de retirada de Ryanair.
La explicación está en la reacción de Binter, que amplió de forma rápida su oferta en 412.000 plazas cuando la low cost anunció su marcha, reforzando la conectividad del aeropuerto canario y cubriendo parte del hueco dejado por la aerolínea irlandesa.
También ha sido llamativo el comportamiento de Vitoria, que ha crecido un 36% gracias en gran medida a la expansión de Volotea, que comenzó a operar con mayor intensidad desde comienzos de noviembre y añadió conexiones con Madrid y Barcelona, además de preparar nuevas rutas para la temporada estival.
En Asturias, por su parte, el tráfico sube un 4% apoyado igualmente en Volotea, que tiene base en Oviedo y ha aprovechado el espacio que Ryanair ha ido dejando en su estrategia de repliegue regional