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Los Amodio compran el 7% de OHLA a su aliado Andrés Holzer y quedan cerca de la opa
La familia mexicana eleva su participación hasta rozar el 30% del capital tras adquirir 100 millones de acciones de OHLA
OHLA
Los hermanos Amodio han dado un nuevo paso para reforzar su control sobre OHLA. Luis y Mauricio Amodio han acordado la compra de un paquete de 100 millones de acciones, equivalente al 7,22% del capital, por 43,96 millones de euros a Inmobiliaria Coapa Larca, sociedad controlada por el empresario mexicano Andrés Holzer, uno de los históricos aliados de los Amodio en el accionariado de la constructora.
La transacción sitúa a la familia muy cerca del umbral del 30% del capital, porcentaje que, de superarse, obligaría en principio a formular una opa sobre la totalidad de la compañía, según la documentación remitida a la CNMV.
Las sociedades Forjar Capital y Solid Rock Capital, controladas respectivamente por Luis y Mauricio Amodio, formalizan la adquisición del paquete accionarial a un precio de 0,43956 euros por acción, prácticamente en línea con la cotización reciente de OHLA.
Cada una de las sociedades comprará 50 millones de títulos, equivalentes al 3,61% del capital, repartiendo así el esfuerzo inversor entre ambos hermanos.

Con esta compra, los Amodio consolidan aún más una posición de dominio en una empresa que rescataron en 2020 tras la salida de Villar Mir y que desde entonces ha vivido un profundo proceso de reestructuración financiera, operativa y accionarial.
Durante estos seis años, la familia mexicana ha acudido a distintas ampliaciones de capital y ha incrementado progresivamente su peso en el accionariado, convirtiéndose en el principal apoyo de la estabilidad de la compañía.
Tras la adquisición, la participación conjunta de los Amodio se sitúa en torno al 29%, prácticamente en el límite que marca la legislación española para el lanzamiento obligatorio de una opa.
Ese umbral del 30% constituye una referencia clave para cualquier empresa cotizada, ya que pretende proteger al resto de accionistas cuando un inversor adquiere el control efectivo de la sociedad.
Los Amodio han insistido en distintas ocasiones en que su objetivo es garantizar la estabilidad accionarial de OHLA y respaldar el plan industrial de la compañía.
La venta también tiene un claro componente estratégico para Andrés Holzer. El empresario mexicano ha sido uno de los socios más cercanos a la familia Amodio desde su desembarco en OHLA y su salida parcial del capital supone, en la práctica, un trasvase de acciones dentro del núcleo estable de accionistas, sin alterar significativamente el equilibrio de poder entre los inversores de referencia.
Para sufragar la adquisición, Forjar Capital y Solid Rock han firmado sendos contratos de derivados con J.P. Morgan. El banco de inversión facilitará los recursos necesarios mediante una estructura financiera vinculada a las propias acciones adquiridas y, para cubrir su exposición, llevará a cabo una colocación acelerada entre inversores institucionales, cuyos detalles se comunicarán por separado.
El esquema contempla un primer desembolso de aproximadamente 32,6 millones de euros, que se abonará una vez recibida la financiación de J.P. Morgan, mientras que los cerca de 11,3 millones restantes se pagarán en un plazo de 18 meses desde la firma del acuerdo.

OHLA manda un mensaje al mercado
En la información remitida a la CNMV, los propios compradores presentan la adquisición como una nueva demostración de su compromiso con el proyecto empresarial de OHLA.
La familia sostiene que el aumento de participación «refuerza la estabilidad de la estructura accionarial» y constituye una «clara expresión de confianza» en las perspectivas de crecimiento de la constructora y en su capacidad para generar valor sostenible para todos los accionistas.
Con esta nueva adquisición, los Amodio envían un doble mensaje al mercado. Por un lado, refuerzan su apuesta financiera por la empresa en un momento en el que consideran que el potencial de revalorización sigue siendo elevado.
Por otro, estrechan aún más su control sobre la constructora, quedándose a un paso del umbral que podría obligarles, si deciden seguir aumentando su participación, a plantear una opa sobre el conjunto de OHLA.