BlackRock irrumpe en Sacyr con más del 3% con el ‘AVE portugués’ y las indemnizaciones del Supremo a la vista
Blackrock supera el umbral del 3% en la constructora cuando encara la posible adjudicación de una obra de más de 2.000 millones
Montaje realizado por Economía Digital.
BlackRock ha aflorado una participación del 3,048% en el capital de Sacyr, una posición que llega cuando el grupo español afronta dos acontecimientos con capacidad para impulsar su negocio en los próximos meses: la posible adjudicación del segundo tramo de la línea de alta velocidad de Portugal y el nuevo cálculo de las indemnizaciones por las autopistas de peaje rescatadas por el Estado tras una nueva sentencia favorable del Tribunal Supremo.
La notificación remitida este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) refleja que BlackRock superó el pasado 10 de julio el umbral del 3% del capital de Sacyr.
BlackRock es uno de los inversores institucionales más influyentes del mundo y suele mantener posiciones relevantes en las principales compañías cotizadas. Su entrada por encima del umbral del 3% coincide con un periodo de elevada actividad para Sacyr, que combina una intensa cartera internacional de concesiones con importantes litigios todavía pendientes de resolución en España.

Uno de esos catalizadores se encuentra en Portugal. El consorcio liderado por Sacyr, junto a las constructoras portuguesas DST y Alberto Couto Alves (ACA), ha presentado la mejor oferta económica para construir el segundo tramo de la futura línea de alta velocidad entre Aveiro y Soure, una infraestructura estratégica para el Gobierno luso.
La propuesta del grupo español asciende a 2.038 millones de euros, lo que supone un importe un 11,4% inferior al presentado por el consorcio competidor encabezado por Mota-Engil, cuya oferta alcanzó los 2.300 millones de euros, según ha avanzado Jornal de Negócios.
La diferencia sitúa a Sacyr como favorita para hacerse con una de las mayores licitaciones de infraestructuras actualmente en marcha en Europa, a falta de que concluya el proceso de evaluación y adjudicación.
La obra forma parte del ambicioso programa ferroviario portugués para conectar Lisboa y Oporto mediante alta velocidad, una infraestructura considerada prioritaria tanto por el Ejecutivo portugués como por las instituciones europeas para mejorar las conexiones transfronterizas de la Península Ibérica.
La eventual adjudicación reforzaría además la presencia internacional de Sacyr, cuyo negocio depende cada vez más de los mercados exteriores. La compañía ha orientado durante los últimos años su estrategia hacia proyectos concesionales de gran tamaño, especialmente en Europa y Latinoamérica, donde concentra buena parte de su cartera futura.
Pero el foco de los inversores también apunta hacia otro frente abierto desde hace años: las indemnizaciones derivadas del rescate de las autopistas radiales de Madrid.
El Tribunal Supremo ha vuelto a dar la razón parcialmente a Sacyr en el largo litigio que mantiene con el Estado por la liquidación de las concesiones de las autopistas R-3, R-5 y un tramo de la M-50.
En una sentencia fechada el pasado 2 de junio, el Alto Tribunal estima parcialmente el recurso presentado por la constructora y ordena al Gobierno recalcular la cuantía definitiva de la Responsabilidad Patrimonial de la Administración (RPA), instándole además a efectuar el pago «sin necesidad de más demora».
La resolución anula el acuerdo complementario aprobado por el Consejo de Ministros el 27 de diciembre de 2023, mediante el cual el Ejecutivo había fijado una compensación de 570 millones de euros.
Se trataba ya del segundo cálculo realizado por la Administración después de que el propio Supremo obligara anteriormente a modificar la metodología utilizada para determinar las indemnizaciones.
El fallo judicial no fija una nueva cantidad, pero obliga nuevamente al Estado a rehacer los cálculos conforme a los criterios establecidos por el tribunal, lo que mantiene abierta la posibilidad de que las compensaciones finales sean superiores a las reconocidas hasta ahora.

Para Sacyr, la resolución supone un respaldo jurídico importante en un procedimiento que se prolonga desde hace años y que afecta a uno de los episodios más complejos vividos por el sector concesional español tras el estallido de la crisis inmobiliaria.
Las antiguas autopistas radiales quebraron por la combinación de unos tráficos muy inferiores a los previstos y unos elevados costes de expropiación, circunstancias que acabaron obligando al Estado a asumir la gestión de las infraestructuras.
Blackrock apuesta fuerte por Sacyr
Con una cartera de concesiones que continúa creciendo, nuevas oportunidades en grandes proyectos internacionales y un litigio millonario que encara un nuevo capítulo favorable en los tribunales, Sacyr afronta la segunda mitad del ejercicio con varios frentes capaces de influir tanto en sus resultados como en la percepción del mercado.
La irrupción de BlackRock en su capital añade ahora un nuevo elemento de interés para los inversores, que seguirán de cerca la resolución del concurso ferroviario portugués y el nuevo cálculo de las indemnizaciones que deberá realizar el Gobierno.