El Gobierno descarta revisar su optimista previsión de crecimiento del PIB de este año por los incendios
El Gobierno mantiene su previsión de crecimiento de la economía española del 2,6% este año, a pesar de la gravedad de los incendios. Cuestiones técnicas explican el leve impacto del desastre sobre el PIB.
Un incendio. Foto: Gabri Solera / Europa Press
El Gobierno descarta revisar su optimista previsión de crecimiento de la economía española para este año a pesar de la gravedad de los incendios ocurridos en el país, que han arrasado más de 170.000 hectáreas (seis veces más que en todo 2025).
Desde el Ministerio de Economía se ha indicado a este diario que, ni siquiera a corto plazo, los incendios incidirán en las previsiones de crecimiento del PIB.
El Ejecutivo revisó al alza hace un mes su estimación de crecimiento de la economía española para este ejercicio hasta el 2,6%, cuatro décimas más que el estimado en noviembre, avanzando además que el PIB crecerá por encima del 2% hasta 2029.
«Los incendios tienen un coste económico real y un coste social y medioambiental mucho mayor que el PIB no captura», dice José Ramón Riera, presidente del IPEF
Las previsiones del Gobierno son más positivas que las consideradas por otros organismos y entidades privadas.
La previsión del Banco de España es de un crecimiento del PIB para este año del 2,3%; el Fondo Monetario Internacional (FMI), en sus informes publicados este mes de julio, estima un avance del PIB del 2,1%.
El servicio de estudios del BBVA calcula un crecimiento del PIB del 2,4%. El centro de análisis Funcas, de la Confederación Española de Cajas de Ahorros, ha revisado este mes al alza su previsión de crecimiento del PIB para 2026 en tres décimas, hasta el 2,5%.

Los incendios «no tienen impacto en el crecimiento de la economía española en el corto plazo, ni afectan a las previsiones«, mantienen en el Ministerio dirigido por Carlos Cuerpo, a preguntas de este diario.
El crecimiento previsto por el Gobierno para este año «se apoya fundamentalmente en la demanda interna, que aporta 2,9 puntos al avance del PIB en 2026″, informó el Ministerio de Economía el pasado 29 de junio, a pesar de la incertidumbre sobre la situación bélica en Irán y la guerra de Ucrania.
«El escenario actualizado ya incorpora el impacto estimado del conflicto sobre la actividad, que el Ministerio cifra en dos décimas de PIB en 2026», indicó Economía. «Aun descontando ese impacto, el vigor de la demanda interna y del empleo permite elevar la previsión de crecimiento hasta el 2,6%», aseguró.
Incendios y economía
La menor incidencia que los incendios pueda tener sobre el PIB responde a cuestiones técnicas, explican expertos consultados por este diario (todos ellos advierten no obstante que es prematuro sacar conclusiones). Incluso podrían llegar a tener un efecto positivo sobre el PIB, por la ingente tarea de reconstrucción que se avecina.
El impacto de los incendios sobre la economía «evidentemente es negativo«, comenta Raúl Mínguez, director de estudios de la Cámara de Comercio de España.
«Tomamos como referencia el PIB, pero hay otras magnitudes que valorar; por ejemplo, el stock no entra en las estadísticas, el PIB recoge un flujo de riqueza a principios y final de año, pero hay un stock de riqueza tanto a principios como a finales de año que sí ha sufrido un impacto negativo por los incendios», señala.
«Los incendios forestales pueden tener un efecto paradójico sobre el PIB, a corto plazo pueden sumar, no restar», indica el presidente del IPEF
«En términos de stock, por ejemplo, los recursos naturales con los que cuenta un país a principios y final de año, esa naturaleza queda deteriorada, y también afecta a determinados servicios, se ha quemado infraestructura, fibra de comunicaciones, maquinaria, viviendas… Hay una reducción de la riqueza disponible para la economía, es un impacto potencial sobre el PIB importante», explica el director de estudios de la Cámara de Comercio.
«A escala nacional, el impacto es distinto y es difícilmente perceptible en términos de PIB, pero poniendo el foco en las zonas donde se han producido los incendios y los sectores afectados en esas zonas, el daño al PIB en esos términos es elevado», indica Mínguez.
«Los incendios forestales pueden tener un efecto paradójico sobre el PIB, a corto plazo pueden sumar, no restar», advierte José Ramón Riera, presidente del Instituto para la Economía Eficiente (IPEF).

«La razón es que el PIB mide actividad económica, no bienestar. La destrucción en sí no computa, pero la reconstrucción sí», explica. «Los equipos de emergencia, el material de extinción, la maquinaria de limpieza, la madera extraída, la reconstrucción de infraestructuras y viviendas, todo eso genera actividad que el PIB recoge como positiva», añade.
Es el mismo efecto perverso que señalaba Keynes, «romper una ventana genera actividad económica, aunque no cree riqueza neta», dice Riera.
«Los efectos negativos reales son más estructurales y lentos, el más importante puede ser el turismo«, considera. «Si los incendios afectan zonas de costa o de interior con alta carga turística en pleno verano, el impacto puede ser significativo».
«Las zonas afectadas representan un porcentaje muy bajo del empleo y del valor añadido», apunta Miguel Cardoso, jefe de BBVA Research para España y Portugal
«La pérdida de masa forestal, cultivos y suelo fértil tiene un coste real que se mide en años, no en semanas. Pero el sector primario pesa apenas el 2% del PIB español, así que incluso una pérdida severa en ese sector mueve poco el agregado nacional», apunta.
Riera destaca un efecto negativo a veces olvidado, «el coste de oportunidad«. «Cada millón gastado en extinción es dinero que no se destina a otras políticas. Eso no aparece en el PIB, pero deteriora la posición fiscal y puede hacer aumentar el déficit del país», subraya.
«Los incendios tienen un coste económico real y un coste social y medioambiental mucho mayor que el PIB no captura. Como indicador macroeconómico, el PIB es una herramienta demasiado basta para medir este tipo de desastres», concluye el presidente del IPEF.

«En el conjunto de España, el efecto no será significativo sobre los indicadores económicos», estima también Miguel Cardoso, economista jefe para España y Portugal en BBVA Research.
«Las zonas afectadas representan un porcentaje muy bajo del empleo y del valor añadido, tanto en la Comunidad de Madrid, como en Castilla y León», indica.
«El efecto en las zonas más afectadas será importante. Desastres similares como los incendios del año pasado en ciertas provincias de Extremadura y Castilla y León, muestran caídas significativas del gasto (entre un 90 y 100%), tanto de la población local como de visitantes a la zona», destaca.